PED: Desaires y amarres 

12 julio, 2017

La aprobación del Plan Estatal de Desarrollo 2017-2021, viene a darle fortaleza y rumbo a todas las acciones dentro de la administración de Marco Antonio Mena Rodríguez, pese a las divisiones que hubo para su respectiva aprobación, donde los desaires, los amarres y las sorpresas se dieron.

En primer lugar, el primer mandatario estatal dijo el pasado 21 de junio, que no solo cumplir con la PED, es un asunto legal sino una acción real para poder cumplirle a la población, y donde los rumbos principales sean empleo, salud, educación, donde el espíritu sea basado en la honestidad y la trasparencia.

“En el humo de las luchas políticas se puede hacer notar que hay un avance, por lo que a partir de diferencias se ha logrado salir adelante”. El mensaje fue claro y se adelantó a lo que pasó ayer en el Congreso del Estado.

Sencillamente, el PRD y PAN, mostraron una autoridad de “cerrazón” en lugar de abonarle al desarrollo del estado, por lo que los líderes de ambas bancadas, Carlos Morales Badillo y Alberto Amaro Corona, no tuvieron la capacidad de negociar sus propias propuestas.

Empero, también está claro que ambos institutos políticos comienzan a tener una luna de miel, rumbo a las elecciones de 2018, pero auguramos que este casorio no tendrá mucho futuro por el cúmulo de interés que existen. 

Dentro de las sorpresas está la votación de Juan Carlos Sánchez García, quien desairó y le dio la espalda a sus homólogos al darles la espalda en la aprobación del PED. Y de plano quien sí negocio su voto fue el ex gobernador de Tlaxcala, Héctor Ortiz Ortiz, a cambio de que su “elefante blanco” llamado Plaza Bicentenario siga su construcción. 

 Lo más importante, es que el plan está aprobado, y ahora sí no hay pretextos para poder crear, fortalecer y consolidar una nueva gobernanza en la entidad, y más aún una nueva reorganización institucional, con el objeto de que el estado tenga un mejor desarrollo en los próximos cuatro años, porque los ciudadanos nos merecemos un mayor nivel de vida. La confianza en el gobernador Marco Mena está depositada.

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