08 junio, 2017
Alejandra Méndez Serrano, directora de la organización humanista y ecologista, Fray Julián Garcés exigió que los gobiernos federal, estatal y municipal, cumplan cabalmente con la recomendación 10/2017 emitida hace unos días por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), en torno a la grave contaminación que persiste en el río Atoyac.
Citó que es determinante que la Semarnat, Conagua, Cofeprist, Profepa, los gobiernos de Puebla y Tlaxcala, así como los propios municipios de la cuenca del Atoyac, cumplan con dicha observación, y se pronunciaron porque el grupo interinstitucional que se ha conformado para elaborar el Programa Integral de Restauración Ecológica y de Saneamiento para la Cuenca del Alto Atoyac, encabezado por Anabell Avalos, integre la participación de la sociedad civil y la academia.
Y es que señaló que hay instituciones públicas y privadas, así como organizaciones no gubernamentales que han impulsado investigaciones y propuestas durante muchos años; además, de que se lleve a cabo un diagnóstico toxicológico en la región, sobre los riesgos y daños a la salud a la población por exposición a contaminantes presentes en los ríos Atoyac, Xochiac y sus afluentes.
Incluso, externó la dirigente estatal de que el Congreso del Estado, gestione y asigne los recursos económicos necesarios para el saneamiento de la Cuenca del Alto Atoyac y la atención a la salud de la población afectada.
“El sistema capitalista quisiera que renunciáramos a la vida digna, que la madre tierra no fuera esencia en nuestras vidas, que la memoria histórica se perdiera y con ello el recuerdo de un río vivo, lleno de peces, de plantas, de agua para los cultivos y de vida misma para nuestros pueblos”, agregó.
“Como comunidades no estamos dispuestas a renunciar ni a la vida, ni a la memoria, por ello continuamos los procesos de acompañamiento a la Coordinadora por un Atoyac con Vida y la Red de Jóvenes en Defensa de los Pueblos, con la esperanza, entendida teológicamente como la certeza de que un día ocurrirá, que el río Atoyac resucitará para continuar su misión de dar vida y esperanza a las comunidades aledañas”, dijo.
Recordó que después de seis años que la Coordinadora por un Atoyac con Vida acompañada por el Centro Fray Julián Garcés, presentara ante la CNDH), la queja CNDH/6/2011/9437/Q, “por actos y omisiones en perjuicio de los habitantes de los municipios de Tepetitla, Nativitas, Ixtacuixtla, Texmelucan y Huejotzingo”.
Lo anterior, aseveró por la contaminación ambiental de la sub-cuenca hidrológica del Alto Atoyac, particularmente de los ríos Atoyac y Xochiac y su afluentes, derivado del crecimiento industrial, la cual por fin el pasado 22 de marzo, la CNDH emitió la Recomendación 10/2017.
Indicó que se ha documentado que desde hace 22 años existen estudios que muestran presencia de contaminantes, entre ellos metales pesados en altas concentraciones como el plomo, cromo y cadmio, compuestos orgánicos volátiles como el cloroformo, bromoformo, cloruro de metileno, tolueno y benceno que repercuten no solo en la contaminación del río, sino en la salud de las personas que habitan en la ribera del río Atoyac, en muchos casos llegando hasta la muerte.