Agresiones contra periodistas

En la última década, la Unión de Periodistas del Estado de Tlaxcala (UPET), ha documentando arriba de 25 denuncias penales interpuestas ante las procuradurías General de Justicia del Estado y de la República, por reporteros y foto reporteros sin que la mayoría haya tenido una respuesta clara contra los agresores.

Para la desventura de los periodistas en Tlaxcala, hay un estado de indefensión contra aquellos que ostentan el poder, y es que la mayoría de las querellas interpuestashan sido cometidas por maestros, políticos y policías, lo que demuestra el alto grado de impunidad dentro de las procuradurías aún cuando haya avances en el marco legal.

Otro punto que llama la atención es el divisionismo y la doble moral que impera en muchos colegas en Tlaxcala, quienes festejan en muchas ocasiones cuando un reportero de alguna casa editorial es agredido, mientras que en otros estados hay una verdadera unión para exigir respeto a un gremio que casi a diario es trastocado por políticos o maleantes.

Es vergonzoso que los mismos colegas en la entidad, sean indiferentes ante una realidad de inseguridad que está latente y que para fortuna de todos no nos ha rebasado como en otros estados, donde las muertes y desapariciones son un hecho. 

También, es cierto que han aparecido pseudo periodistas que tan solo escriben desde sus propios muros en Facebook o blogs que carecen de profesionalismo para justificar sus publicaciones y andar de dependencia en dependencia cobrando «convenios» bajo la complacencia de alcaldes o legisladores.

No obstante, todo lo anterior es aprovechado por aquellos políticos o maleantes abusivos que nutren la agresión contra periodistas y que en muchas ocasiones usan el anonimato para amenazar y amedrentar a un comunicador. 

Este medio informativo ha sido víctima de amenazas y otro tipo de represión por parte de algunos sujetos que se han escondido en lo más profundo de la oscuridad, sin embargo, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), ha preferido archivar lo denunciado al igual que han ocurrido con otras querellas  presentadas por compañeros del gremio.

Aún cuando en México existe una ley y una fiscalía de protección a periodistas, no ha sido suficiente para contener la ola de violencia contra el gremio de reporteros y periodistas, por lo que es necesario endurecer las penas, pero sobre todo que la ley se cumpla a cabalidad y no a capricho de unos cuantos. 

ÍNDICEMEDIA, logró recientemente que un político -que lo protege la ley para evitar decir su nombre- ofreciera disculpas por haber difamado y calumniado al director de este medio de comunicación, Javier Conde. 

Frente a un facilitador de la Procuraduría General de la República (PGR), el político se retractó de todas sus aseveraciones contra este periodista -que no dejó de insistir por más de medio año, que tal sujeto fuera citado ante esta dependencia- para que sustentara sus dichos, aspecto que éste cobarde no pudo hacer.

En este y varios casos, ÍNDICEMEDIA ha luchado porque se respete la Libertad de Prensa -que hoy se festeja internacionalmente- y no dejará de hacerlo porque el principio de libertad de expresión, sea respetado y que no sea rehén de la impunidad.

El hecho es que en Tlaxcala no hay un gremio periodístico que vaya a la vanguardia en materia de protección individual o colectiva, sino lo que abundan son pseudo reporteros y cínicos que han encontrado un modo de vida mintiendo a sus lectores y haciendo alarde de la nota roja y de la información en general. Eso no es posible, pero es real. 

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