17 abril, 2017
Noche templada la del pasado sábado en la Plaza Jorge Aguilar “El Ranchero”, la que fue ocupada en tres cuartas parte y que marcó el regreso a los ruedos tras varios años de ausencia de Alberto Ortega Blancas, la que conforme avanzó el festejo se fue asentando, ya que el nerviosismo natural por la inactividad -paulatinamente- se fué quedando atrás; dando destello de sobrio toreo.
En el segundo de su lote, el “León de la Escondida” dejo momentos con sello de su tauromaquia, muy propios y con el tiempo de sus inicios como matador hace ya 32 años, sabor a nostalgia y presencia torera que arrancaron “olés” en los tendidos que registro manchones blancos que daban la referencia de poco más de tres cuartos de entrada y con el que cerró plaza, Alberto Ortega que en compañía de su toreo, se puso al escrutinio del respetable.
Quien arrancó de sus cojines a los espectadores, cuando trastabilló y calló frente al burel, al que evitó le hiciera daño echando mano de su experiencia; misma receta para su otro enemigo que al desarmarlo con un par de quites le quitó las intenciones de hacer daño, destreza que dan las tardes en el ruedo; que aplicó para despachar al primero y al segundo de forma poco ortodoxa y certera , dejando incrédulos a más de tres que intentaban entender de lo que es capaz el miembro de la dinastía Ortega.
En el mano a mano para la “Corrida de Gloria” de este año, Uriel Moreno “El Zapata” triunfó indiscutiblemente al cortar tres orejas, una al primero y dos al segundo, que le valió salir a hombros; tras una gran variedad en el tercio de banderillas y con faenas con su estilo propio, que fueron cargados de gran entrega, sabor y valor.
Destacar que “El Zapata” actualmente vive un momento de plenitud; de lo que dejó constancia en esta su tercera aparación consecutiva en la llamada Corrida de la Gloria en Tlaxcala, que fue atestiguada por “zapatistas” y uno que otro trasnochado villamelón que gritaba improperios y comentarios agrulces en contra la empresa, los toreros, contrastando ampliamente con la lona que realizó el paseíllo hasta en dos ocasiones, recordando el blindaje que tiene en la entidad; la más hermosa de las fiestas.
Ficha del festejo:
Plaza Jorge Aguilar “El Ranchero” de Tlaxcala, en tarde noche agradable y ante tres cuartos de entrada, tradicional corrida del sábado de Gloria, se lidiaron dos toros de Rancho Seco (1o y 4o) desiguales en juego y presentación, mereció el arrastre lento el 4to, los cuatro restantes fueron de la ganadería de Vicencio desiguales en juego y presencia destacó el 3ro.
Fuente: TAUROPASIÓN WEB