17 febrero, 2017
Este jueves, un amplio contingente de burócratas adheridos al Sindicato “7 de Mayo” marchó en la capital del estado, para protestar en contra de los alcaldes de Chiautempan y Tlaxcala, Héctor Domínguez Rugerio y Jorge Sánchez Jasso quienes buscan liquidar a más de 50 basificados de reciente ingreso, lo que generó un severo caso vial.
La marcha se inició cerca de las 09:00 horas, luego de que trabajadores de las diversas dependencias y ayuntamientos de la entidad, se concentraron en la Plaza de la Constitución del municipio de Tlaxcala, donde se agruparon para iniciar con su protesta.
El hecho es que el dirigente sindical, Edgar Tlapale Ramírez ordenó -desde una semana antes- que cada burócrata llevará al menos cinco invitados “especiales”, por lo que durante la marcha fue visible la presencia de menores de edad, que incluso llevaban a su mochila en los hombros. La policía estatal y municipal de Tlaxcala y Chiautempan se mantuvieron expectantes del desarrollo de la marcha.
Durante su marcha, los burócratas lanzaron consignas en contra de los alcaldes de ambas localidades quienes por ciento han declarado a la prensa que los nuevos basificados representan una carga presupuestal de más de dos millones de pesos de forma mensual, y que pondría en riesgo el manejo de las finanzas municipales.
Al llegar al ayuntamiento de Santa Ana Chiautempan, los quejosos se apostaron frente a la alcaldía de este municipio, donde lanzaron gritos en contra del alcalde de la coalición PRI-PVEM-PANAL, Héctor Domínguez a quien acusaron de intolerante y de violar los derechos conquistados de sus compañeros.
Lo cierto es que en las redes sociales varios ciudadanos señalaron que hubo quien dentro del propio sindicato ofreció hasta 200 pesos por acudir a la marcha, y prueba de ello, es que hubo hasta mofas en contra de Tlapale Ramírez quien “organizó una pírrica manifestación para presionar a dos alcalde que buscan sanear las finanzas públicas”.
Cerca de las 11:00 horas, una comisión de quejosos encabezados por su líder ingresó a la sala de cabildos a fin de mantener diálogo con el munícipe, sin embargo, fueron atendidos por funcionarios del ayuntamiento, lo que generó irritación por parte de mis manifestantes.
Y después de cuatro horas de presionar a la autoridad municipal, se registró el pase de lista, y donde los delegados del sindicato “7 de Mayo”, notificaron que todo aquel agremiado que no acudió a la marcha le serían descontados 15 días de trabajo y cuyo recurso se destinaría para la clínica médica que tal organismo edifica.
El hecho es que ambos alcaldes se negaron al diálogo, pues señalaron que no están en condiciones de pactar con el sindicato algo que a “todas luces es dañino, pues la obesidad en el aparato burocrático podría afectar más las finanzas de ambos ayuntamientos”.