26 diciembre, 2016
Un saldo de cinco policías heridos, seis vehículos oficiales quemados y hasta armas de policías desaparecidas fue el saldo que dejó la violencia que se desató en el municipio de San Pablo del Monte, durante los festejos de la Navidad y que se propiciaron por el supuesto rapto de dos menores de edad.
Desde la noche de este 25 de diciembre, este medio de comunicación dio cuenta de lo que ocurría en este lugar del sur de la entidad, donde la furia se desató y un sector de la población no hizo tregua con la paz, propio del espíritu del nacimiento del Niño Jesús. Y es que en las calles la violencia se desató al grado que hubo disparos y una reyerta de zozobra en ese lugar.
En el refugio de la noche, algunos habitantes se encolerizaron, después de que cerca de las 23:00 horas un hombre del barrio ” El Cristo” denunció la desaparición de dos menores -niño y niña-, los que según versiones de algunos testigos se los habrían llevado dos sujetos a bordo de una auto compacto de color blanco.
La reacción no se hizo esperar, pues varias decenas de vecinos de la colonia en comento, que al parecer estaban en un baile popular, se concentraron frente a las intalaciones de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM), para exigir una respuesta inmediata y dar con el paradero de los supuestos plagiarios y las menores.
Sin embargo, al no haber respuesta alguna los lugareños -la mayoría de ellos jóvenes- optaron por prenderle fuego a una unidad de perifoneo que estaba estacionado en la convergencia con la calle Pablo Sidar y también a dos patrullas de la Comisión Estatal de Seguridad (CES).
Luego de agredir y retener a cinco uniformados, la turba se trasladó al frente a la parte baja de la presidencia donde causaron destrozos a placer sin que nadie hiciera algo por impedirlo, provocando aún más tensión.
El origen…
El hecho es que los dos menores supuestamente raptados regresaron a la casa del padre más tarde, y se ventiló que todo se trataba de problemas de pareja; es decir, que la madre sustrajo a los infantes del hogar en que vivían, sin que el padre se haya dado cuenta de lo anterior.
Lo cierto, es que los quejosos se trasladaron minutos antes al domicilio del alcalde José Isabel Marcelino Rojas Xahuantitla, para exigirle que respondiera ante los hechos, por lo que se presume que ahí algunos provincianos accionaron armas de fuego al aire, y lanzaron piedras al hogar de la máxima autoridad, pero jamás intentaron lincharlo como trascendió.
El recuento…
En el recuento de los daños, oficialmente se habla que hubo cinco policías estales y municipales heridos, además de la quema de seis vehículos oficiales, así como de armamento oficial robado -entre pistolas y escopetas-, por lo que el ministerio público adscrito a la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), arribó al lugar de los hechos, precisamente, para dar fe.
Además, los habitantes de esta lugar demandaron que la policía estatal, opere en este lugar ante la supuesta incapacidad de la seguridad local. El hecho es que un policía fue llevado -durante la madrugada de este lunes- al Hospital General de San Pablo del Monte, donde se reporta como estable.
Incluso, los rijosos bandalizaron las oficinas de la de la visitaduría de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), de la pagaduría, de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM), de Correos de México, entre otras, sin embargo, no hubo detenciones.