Ring: Elsa Cordero y Hugo Morales 

14 noviembre, 2016

Los titulares de los Tribunales de Justicia del Estado y Electoral de Tlaxcala han emprendido una guerra mediática para exigirse uno al otro el reembolso de dinero, lo que genera una sería especulación sobre el paradero del mismo, toda vez que ese recurso está etiquetado dentro del presupuesto de egresos de 2016.

Tanto Elsa Cordero Martínez como Hugo Morales Alanís, dejan serias dudas de los recursos públicos que han ejercido. En el caso de la primera, exige que al TET que le reembolsen 700 mil pesos, mientras el segundo exige la canalización de 300 mil pesos.

Luego aquí viene la pregunta obligada: ¿quién de los dos tiene la razón?… Finalmente, los paganos son los ciudadanos que a través del pago obligatorio de impuestos destina para el buen funcionamiento de las instituciones, pero con este tipo de actitudes, incluyendo las mediáticas se pone en entre dicho el manejo del dinero.

El vocero del TET y sus “cuates”

Resulta que el vocero del Tribunal Electoral de Tlaxcala, Arturo Popocatl González, dicen que “filtra” información a sus “cuates” de algunos medios de comunicación para que éstos se lleven la exclusiva. La actuación del comunicador deja mucho que desear en cuanto a la seriedad y profesionalismo del cargo.

Algunos reporteros de la fuente se quejan de que el “El Popo””, primero les pasa los datos a sus “brothers del alma” para que se lleven la primicia y luego hace girar los boletines de prensa para expandir los logros de los magistrados. Ah, pero cuando el TET sufre un revés ante los tribunales federales queda mudo el señor vocero. 

Y como dicen los políticos “pedimos piso parejo” los reporteros de Tlaxcala. ¿Puede o no don Popo?… Ojalá, el presidente del TET, Hugo Morales Alanís no tolere este tipo de acciones.

Excesos…

Sería bueno que el titular de la Comisión Estatal de Seguridad (CES), Orestes Estada Miranda, supervise el actuar de sus elementos, porque resulta que en las riñas registradas en la Feria de Tlaxcala, éstos detienen a los involucrados y luego los incomunican.

El hecho es que las familias van y piden información sobre los asegurados y en ninguna delegación o estancia de la CES, los mismos llegan rápidamente. 

Es decir, los efectivos supuestamente pasean de un lado a otro a los detenidos para saciar sus instintos, lo que constituye una violación a los derechos humanos. Lo anterior, es ¿violencia psicológica?…

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