23 noviembre, 2016
El Consejo General del Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE), lamentó que el Poder Ejecutivo haya reducido 90 por de su presupuesto, para el ejercicio fiscal de 2017, por lo que instó a los diputados a replantear dicha propuesta para no afectar el funcionamiento de este organismo autónomo, y así pueda cumplir con sus tareas.
En un posicionamiento, los consejeros electorales indicaron que han iniciado los preparativos del proceso electoral 2017-2018, en el que “vamos a elegir diputados locales, y estamos listos para organizar las elecciones extraordinarias”.
“Por esta razón, hemos emitido un anteproyecto de presupuesto responsable, sensible a la situación económica que vive el país y el estado, sin embargo, manifestamos que la reducción de casi 90 por ciento que propone el Ejecutivo afectaría las actividades del órgano comicial”, refirieron.
Los integrantes del ITE “expresamos nuestra profunda preocupación ante la reciente declaración del mandatario Mariano González Zarur, en el sentido de que ejercerá su derecho al veto si los diputados locales modifican el Presupuesto 2017, que envió hace unos días”.
Lo anterior, -añadieron- porque el gobernador no está de acuerdo con el monto que se necesita para las actividades permanentes del próximo año y para el inicio del proceso electoral 2017- 2018; no obstante, dicen que el ITE ha contribuido a la gobernabilidad, a la estabilidad política y social a través del cambio pacífico de poderes.
Detallan que el artículo 19 de la Ley de Instituciones y Procedimientos Electorales de Tlaxcala estipula, claramente, que el ITE es un organismo público autónomo e independiente, y que la autonomía debe ser de carácter político, jurídico, administrativo, financiero y presupuestal.
Y dejan claro que el no darle recursos a la autoridad comicial es un grave atentado contra su autonomía y, más aún, una institución sin autonomía presupuestal enfrenta el riesgo de dependencia en lo político y queda a merced de intereses de cualquier tipo.
“No se puede fortalecer una institución sin recursos, por el contrario, se convierte en un árbitro débil, dependiente, y las decisiones de la autoridad electoral no pueden ser condicionadas por ningún actor político”, subrayaron.
Recordaron que el escaso presupuesto aprobado para el proceso local de 2016, “nos mantuvo en tensión extrema; muchas actividades sufrieron dilación, producto de la falta de recursos económicos, aún así, los comicios se realizaron en un clima de paz social”.
Sin embargo, añadieron “consideramos que no es sano para la democracia mantener una política de estrangulamiento a las instituciones porque los costos político –sociales pueden ser altos; la existencia de este órgano electoral no es ni concesión ni prebenda, sino producto de un mandato de la Constitución Federal”.