Gobernabilidad…

13 octubre, 2016

A poco más de dos meses y medio de que Mariano González Zarur, termine su gestión como gobernador de Tlaxcala, vaya que algunos Integrantes de su gabinete no le han ayudado a abonar a un cierre de administración tranquilo, sino por el contrario han provocado una reacción de la base trabajadora y por la otra, un serio clamor ante la ola de inseguridad.

Es más, tampoco los diputados locales de la fracción del PRI, no le han ayudado al mandatario estatal, mucho menos al electo Marco Antonio Mena Rodríguez a generar la gobernabilidad que Tlaxcala requiere para llevar a cabo una transición tersa como es el propósito ciudadano.

En el caso de la Secretaría de Salud (Sesa) han estado dos titulares quienes no han logrado frenar las inquietudes de una base trabajadora que constantemente reclama sus derechos laborales; además, de escándalos que se han dado en el interior de hospitales y clínicas. 

No es posible que un sector tan sensible esté plagado de anomalías y de excesos; además, de que la secretaría de la dirigencia estatal del PRI, Blanca Águila Sánchez, sea la lideresa de los sindicalizados. 

Es decir que a conveniencia utilice este organismo para presionar supuestamente al gobierno en temas tan sensibles. ¿En Tlaxcala todo es posible?…

Ahora, bien en el caso de la inseguridad muchos ciudadanos claman justicia unos porque han sido víctimas de algún delito y otros porque creen que en la entidad este fenómeno ha crecido en los últimos meses. 

Los medios de comunicación serios han dado información puntual de lo que ocurre en un estado donde los robos en todas sus modalidades, las extorsiones, los asesinatos y ahora los presuntos secuestros o privaciones ilegales de la libertad, son una constante.

El titular de la Comisión Estatal de Seguridad, Orestes Estrada Miranda ha minimizado tal fenómeno siendo que en varios casos son los ciudadanos que se han atrevido a denunciar los hechos por medio de Twitter y Facebook.

No así muchas víctimas que han dejado de presentar una querella ante un ministerio público porque no creen en la justicia o bien por temor a alguna represalia. 

En el terreno de la salud, la misma secretaría estatal del PRI y líder de la sección 27 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (Sntssa), Blanca Águila ha dicho que al mandatario estatal, “no lo tienen bien informado”. 

Aspecto que -según ella- la llevó a presionar a la misma administración para responderle a la base. ¿Por qué ocultarle información al titular del Ejecutivo?…

Ahora bien, frente a la ola de inseguridad, Tlaxcala vive lamentablemente una psicosis -también por la culpa de medios digitales irresponsables- que ha llevado a González Zarur a apretar a sus cuerpos policiacos para frenar este fenómeno que azota a la entidad. 

En ambos casos ha sido el propio mandatario quien ha entrado de lleno a hacer el trabajo que le corresponden a dos de sus subordinados al grado de solicitar el apoyo del Ejército y de las fuerzas federales. 

Si detalláramos lo que ocurre en varias dependencias más nos llevaría mucho tiempo, pero son claros ejemplos de una ineficiencia dentro de ambas instituciones que son muy frágiles en el funcionamiento de una sociedad. 

La salud y la seguridad junto con la justicia son tres elementos básicos a los que la ciudadanía le apuesta para un correcto funcionamiento, sin embargo, en las tres dependencias los claroscuros han sido una constante en este sexenio. 

Por ello, es el momento en que los diputados del PRI y funcionarios, ayuden a González Zarur a terminar un sexenio de resultados positivos, por ejemplo, en materia de desarrollo económico y social.

Y desde luego a Mena Rodríguez para que llegue afianzado a tomar el poder. Si a los dos priístas les va bien, seguramente nos irá bien a todos los ciudadanos que creemos y queremos a Tlaxcala. 

Comentarios