19 octubre, 2016
Unos 350 pobladores del municipio de Cuapiaxtla, quemaron una patrulla y causaron destrozos en el ayuntamiento para exigir a los gobiernos federal, estatal y local, la aparición del adolescente Mauro Leonardo Teoyotl, quien desapareció hace más de 24 horas, luego de salir del edificio que alberga el Cobat 17.
Cabe señalar que todo inició durante una marcha que partió de esta institución educativa hasta el zócalo clavado en el oriente del estado, donde a su paso lanzaron consignas en contra de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), y del alcalde de Efrén López Hernández quien según ellos minimizó el caso.
En este sentido, los quejosos llegaron frente a la presidencia municipal donde sostendrían una reunión con el mismo presidente, sin embargo, algunos de ellos comenzaron a incitar a la violencia. Los insultos y la tensión subió de tónica, pues los pocos elementos de policía no pudieron contener la adrenalina de los provincianos después de conocer que el alcalde perredista no los recibiría.
Sobre la calle principal y frente al ayuntamiento, varias voces comenzaron a gritar que quemaran la patrulla que estaba estacionada frente al edificio municipal, mientras que otros llevaban palos y piedras. Es más, hubo algunas personas que prácticamente arrancaron adornos de las bancas de concreto que tienen especiales características del siglo XIX para utilizarlas de proyectiles.
Es más, las clases en varias escuelas de la cabecera municipal suspendieron clases, mientras en otras los padres de familia prefirieron acudir a las aulas por sus hijos por el temor de que la violencia se desatara, además de la psicosis por la supuesta desaparición del menor.
De un momento a otro, algunos sujetos comenzaron a voltear la unidad oficial 3-4067, la cual estaba en comodato y segundos después le prendieron fuego. Ante la mirada de propios y extraños las llamas comenzaron a devorar la misma. Los gritos fueron sonoros en contra del presidente a quien le exigieron diálogo y al cual se negó siempre.
Posteriormente, la policía estatal con el grupo de antimotines hizo presencia sobre la calle principal para atemperar los ánimos, por lo que fueron recibidos a pedradas. En tanto, que otro grupo de habitantes ingresó a la alcaldía para destruir mobiliario, videos y papelería oficial.
El hecho es que la fuerza pública no pudo llegar al palacio municipal que data del siglo XIX, ya que los quejosos se atrincheraron y se cargaron de piedras para tener un segundo enfrentamiento con los policías estatales. Es más, al lugar de los hechos llegó “El Rinoceronte” aquella tanque para disgregar a los manifestantes.
La normalidad regresó a este lugar cerca de las 15:00 horas, pero lo cierto es que le gobierno estatal jamás entabló diálogo con los quejosos quienes repetidamente demandaron justicia y se quejaron de la ola de inseguridad que vive Cuapiaxtla en los últimos meses.
Conforme la tarde cayó, la policía estatal comenzó a salir de Cuapiaxtla, en tanto que el helicóptero patrulla de la Comisión Estatal de Seguridad sobrevoló en la cabecera municipal de este lugar donde la violencia sentó sus reales.