Tolera alcalde de Nativitas “agandalle” de vecino 

16 agosto, 2016

Un atropello a sus derechos que pone en riesgo su patrimonio es el que vive una familia en Capula, municipio de Natívitas, quienes sufren la omisión de justicia por parte del alcalde Cuauhtémoc Barranco Palacio, quien se niega a reconocer el agandalle de un particular que se apropió de una calle y comenzó a construir de manera irregular y que pone en riesgo la vivienda de los afectados.

Se trata de un caso de invasión de terreno que fungía como calle aledaña a una vivienda propiedad de Yaquelin N. que, por años, sirvió como “calzada” para los vecinos de la zona, y que desde abril pasado registra trabajos de bardeado.

Las obras que ahí se desarrollan han causado afectaciones a la construcción, pues se acusa al particular Odilón N. de haber realizado obras sin prevenir las afectaciones que provocaría al predio de la inconforme.

Y es que en las imágenes dadas a conocer por la fuente, se observan las dimensiones de la excavación, pues prácticamente se retiró la tierra por debajo del límite de los cimientos de la vivienda adjunta a la “Calzada” poniendo en riesgo la vida e integridad física de la familia que ahí habita.

Esta situación ha provocado que el domicilio tenga un asentamiento irregular, “que provocó un momento de volteo en toda la estructura del muro de carga, (…) provocó grietas longitudinales y horizontales que se encontraron en la inspección ocular”, de acuerdo con el análisis de un especialista.    
La afectación que ha sufrido Yaquelin N. ha motivado la presentación de un recurso de amparo en el Juzgado Primero de Distrito en el Estado con el número 527/2016-I. Aunque, pese a que se le concedió, las obras han continuado, al parecer, bajo el consentimiento del alcalde de Natívitas y su dirección de obras.

Incluso, en la vivienda de la quejosa, el Actuario Judicial adscrito al Juzgado Primero avaló las documentales expuestas al constatar que la barda que colinda con el predio citado, advierte cuarteaduras lo mismo en pisos que techos y paredes.

La afectada denunció que al inicio de las obras, Odilón N. ocupó maquinaria pesada cuyas vibraciones fueron comparadas con las afectaciones causadas por un sismo de magnitud considerable, lo que evidentemente dañó una parcialidad de su domicilio.

Inclusive, la Calzada que actualmente se convirtió en un predio privado por la construcción del particular, ya estaba integrada en el mapa digital del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) como un camino vecinal.

*Información ALFREDO GONZÁLEZ 

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