PAN y PRD, en una encrucijada

21 julio, 2016

Sin duda, el PAN junto con el PRD fueron los partidos políticos que resultaron con más agravios internos por las pugnas internas durante la pasada elección del cinco de junio, y parece que las traiciones, la simulación, los dobles discursos, la canija tentación de un “hueso” y la doble moral seguirán.

Ambos partidos políticos sufren los efectos de un sector de la militancia que desbordó sus pasiones por la lucha por el poder al grado que los pone en una posición muy frágil de cara a las elecciones de 2018. Lo cierto, es que el PRI fue habilidoso para lograr desmembrar a esos grupos cuyos integrantes están hambrientos y enamorados del poder.

Enumerar qué hicieron los grupos que se disputan el poder y el control nos llevaría mucho tiempo, pero la opinión pública sabe perfectamente lo que hicieron para conseguir espacios en el poder público, y por lo tanto, en unos meses veremos qué “huesito” consiguieron en la próxima administración pública estatal.

Además, los líderes de ambos partidos políticos, Carlos Carreón Mejía y Juan Manuel Cambrón Soria, del PAN y PRD, respectivamente son acusados por “coquetear” electoral y políticamente con el tricolor. Las versiones han crecido en las redes sobre los acercamientos que tuvieron con las esferas del poder ¿Verdad o mentira?…

En el caso del PRD, hay una Lorena Cuéllar Cisneros que se dio cuenta tardíamente que su “flamante” dirigente estatal solamente simuló y que jamás la estructura del sol azteca la apoyó al cien por ciento. La perredista mostró oídos sordos de aquellas versiones que ponían en entredicho la actuación de su líder, según cuentas perredistas de cepa. 

Lo mismo ocurrió con pseudo perredistas que sacaron raja del escenario electoral porque lo ahora pretenden repetir en cargos públicos en la próxima administración estatal, y ya se hacen sentados en el escritorio de alguna secretaria, coordinación o lo mínimo de una dirección en la administración pública estatal. 

Es el momento es que la senadora de la República replantee su proyecto político, y no se descarta que forme un partido político con registro estatal, o bien aspire buscar una diputación federal porque sabe perfectamente que su impugnación ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), no prosperará por dos cosas. Una por la debilidad de su propia impugnación y la más importante por los intereses políticos que rondan.

Mientras que en el caso de Adriana Dávila Fernández, aspira a mantener el control del PAN, a que Ricardo Anaya, la postule como candidata a una diputación federal “plurinominal”; aunque se desconoce a qué personaje apoyará para la elección presidencial de 2018, ya que tiene compromisos que cumplir con Ricardo Anaya bien con la propia Margarita Zavala.

Sin embargo, dentro de Acción Nacional hay quienes dicen que la carrera política de la apizaquense va en decadencia, sin embargo, las elecciones internas que pronto sufrirá su partido para la elección de dirigente estatal serán decisivas para su vida en el ámbito público.

El chistoso Carlos Carreón ha dicho que el lunes comenzará la expulsión de aquellos panistas que traicionaron al PAN en la pasada elección, sin embargo, si se hiciera un análisis la gran mayoría de los militantes estarían en una posición muy frágil porque unos apoyaron a Marco Mena del PRI y a Lorena Cuéllar del PAN.

Ahora bien, en caso de una suspensión de sus derechos no le importará a esos grupos de poder dentro del PAN, porque jurídicamente se defenderán y la más importante es que seguirán siendo el dolor de cabeza de Adriana Dávila Fernández.

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