PAN: entre heridas y lamentos

Pasó la contienda electoral del cinco de junio, y las heridas, así como las culpas pretenden los adrianistas adjudicárselas a aquellos panistas que decidieron apoyar a otra opción política sencillamente porque la convergencia de ideas erróneas, los egos y los intereses personales fue más que la propia ideología y principios del PAN.

Sin embargo, hay voces en el interior del PAN, que señalan que Carlos Carreón Mejía, debe dejar el cargo en lo inmediato, y no esperar a los siguientes tres meses cuando culmine oficialmente su encargo porque no pudo o no quiso buscar la unidad de la militancia y solamente fue una débil oveja al servicio de Adriana Dávila Fernández.

Hay quienes señalan que la senadora con licencia pretende mantener el control de Acción Nacional, porque de ello dependen las estrategias para 2018, y así posicionar a Margarita Zavala quien buscará la candidatura a la presidencia de la República.

Sin embargo, hay serias dudas del futuro político de la apizaquense porque son dos claras derrotas -2010 y 2016- de las cuales difícilmente se podrá levantar al no conseguir sentarse en la silla principal de palacio de gobierno, su sueño anhelado el cual quedó pendiente.

Ahora, la legisladora federal manda a sus huestes a mover los rescoldos, y a tratar de justificar lo que hicieron mal.

Es decir, tal grupo se quiso comer todo lo que había en el banquete y tanta fue su ansiedad que terminaron por empacharse. Lo mismo ocurrió hace seis años pero cuando afloraba el poder presidencial y los recursos económicos.

Y qué decir del otro bloque de panistas, unos se dedicaron a simular y otros a buscar alianzas con la perredista Lorena Cuéllar Cisneros, y al final de cuentas el Partido Acción Nacional (PAN), quedó sumido entre las interrogaciones, entre las venganzas y los lamentos.

Así que los siguientes meses serán definitivos en el interior de dicho instituto político, porque de ello dependerá qué grupo o personaje político se apodere del mismo, pero los adrianistas tendrán que volver a refundarse o bien que cada uno de ellos busque su propio camino porque el fracaso electoral del cinco de junio fue doloroso.

Mientras que Aurora Aguilar, Claudia Pérez, Alejandro Aguilar, Sergio González, Leonor Romero, Minerva Hernández, entre otros, buscarán incidir en la elección interna del PAN para renovar la dirigencia estatal, empero, no será fácil porque los adrianistas le echarán la culpa a todos ellos de sus propios fracasos todo por sus egos e intrigas. 

Ante estos nubarrones la dirigencia nacional del PAN, tendrá que valorar el origen y la causa de esta división que no viene de 2016, sino de mucho tiempo atrás sencillamente por la búsqueda del poder. 

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