18 mayo, 2016
En la recta final, los tres principales contendientes a la gubernatura del estado, prácticamente se encuentran preocupados y ocupados por amarrar votos ciudadanos, sin embargo, el PRI tiene ventajas sobre el PAN y PRD sólo por el hecho de tener el aparato gubernamental de su lado.
Después del debate, la ciudadanía ha percibido que el lodazal se ha arreciado entre Marco Antonio Mena, Adriana Dávila y Lorena Cuéllar, pero lo cierto es que el partido oficial fracasó en su intento de que ambas mujeres se estancaran en las preferencias, lo que obliga a observar un final de tercias.
En el caso de Marco Antonio Mena ya pesan acusaciones de supuesto reparto de despensas y hasta supuestamente de que sus familiares boicotearan la circulación de El Sol de Tlaxcala, donde informó que Lorena Cuéllar había sido la ganadora del segundo debate del pasado domingo, así como otras querellas que están en la congeladora de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).
Otro detalle es que en ninguna encuesta de medios nacionales y locales, el priísta aparece en primer lugar sino en un tercer sitio, lo que hace pensar si el manejo de su imagen ha sido la correcta o bien si la simulación ha sentado sus reales en los pasillos del Revolucionario Institucional.
Mientras que en el caso de Adriana Dávila, le comienza a pesar el no contar con varios militantes políticos que en el pasado le sumaron votos para su causa, y que en la recta final de la contienda quisiera tener para poder movilizar personas el día de la jornada electoral.
No basta que distinguidos panistas vengan a vanagloriarla sino lo que le extrañará a la candidata es que no cuente con verdaderos operadores que marcarán la diferencia en la elección del próximo cinco de junio; otro mínimo pero gran detalle es que la abanderada olvidó el día en que se celebrará la elección local, aspecto que en las redes sociales ha sido motivo de severas críticas.
En tanto, Lorena Cuéllar, debe afinar varios detalles como el hecho de que algunos de sus operadores hacen como que trabajan y no lo hacen; es decir, la abanderada tendrá que replantear algunos aspectos dentro de su Staff porque de no hacerlo podría perder lo que ha ganado en posicionamiento en los últimos días.
Y es que en los eventos masivos es notorio que algunos personajes de la farándula política quieran salir en la fotografía con la candidata, pero en los municipios o distritos asignados simplemente van de paso. Así que el final de la contienda para los tres será difícil, demasiado difícil.