12 mayo, 2016
Según lo visto en los últimos días los candidatos al gobierno del estado están más preocupados por engrosar el número de simpatizantes, que de lograr simpatías entre los electores indecisos.
Basta revisar las informaciones diarias y encontraremos notas como “se suman militantes de(…) al proyecto…”, “militantes de (…)se suman al proyecto de…”, “ex ediles priístas se suman a …”, “monumental suma de PRD, PRI, PES, PAC, PT, CNC, CTM con…”.
Sin embargo, la duda persiste: ¿sólo es intercambio de fichas?, ¿con tanto cambio, por qué no se mueven significativamente los resultados de las encuestas?
Se trata, al parecer de lo que en el póquer se conoce como “blofear”. Es decir, aparentar algo que no se tiene, para descontrolar al adversario.
La práctica, muestra, tristemente, la falta de recursos de todos los aspirantes a los diferentes cargos de elección, de querer mentir conscientemente.
¿Qué podemos esperar los ciudadanos de quienes mienten para lograr sus objetivos?
Tantas sumas (que aseguran los candidatos se adhieren a su proyecto), tantas divisiones (de quienes no están a gusto en sus institutos), tantas multiplicaciones (de grupos que van a de un partido a otro) hacen que las matemáticas no cuadren.
Lo peor del asunto es que poco hacen, especialmente quienes aspiran a un cargo de elección, con prácticas de ilusión es mentir a los electores.
Pero como reza la conseja popular: “no escupas para arriba, que del cielo te caerá”, quien más mienta, más se decepcionará con los resultados electorales.