16 mayo, 2016
En Tlaxcala, persisten prácticas políticas antediluvianas que, en lugar de asegurar el triunfo de un aspirante al gobierno de Tlaxcala, pueden hundirlo.Es el caso muy criticado en las redes sociales en un vídeo donde se aprecia un hecho ilegal, reprobable y vergonzoso.
Integrantes del sindicato “7 de Mayo”, agrupación que reúne a los burócratas de los tres poderes de gobierno y de algunos ayuntamientos, fueron sorprendidos acarreando despensas.
Con total descaro, las despensas eran subidas a vehículos que tenían las calcomanías del candidato de la “Mega” Coalición, Marco Antonio Mena Rodríguez.
En el vídeo, que circula profusamente a través de las redes sociales, los integrantes del sindicato gritan hacia la cámara: “estos son para la política”.
Resulta difícil saber el grado de conciencia que tenga el candidato de la “Mega” coalición sobre estos actos que, así lo indica todo, dinamitan su campaña y su camino a “Casa Tlaxcala”.
A menos, claro, que desde el búnker del priísta esto no sea más que un mensaje desesperado frente a un empate técnico que no se puede aclarar a medio mes de las elecciones.
Lo que es un hecho, es que, con esta exhibición, se da cuenta de que los burócratas, encabezados por Edgar Tlapale, son coaccionados en favor de un candidato en particular.
Y ya, desde las casas contrarias, se estarán preparando los argumentos para impugnar este hecho que, a todas luces, repudia la sociedad tlaxcalteca. Con este acto, se concreta un punto innegable: frente al empate de tercios, puede ganar o perder quien cometa o deje de cometer un error. Y este parece ser un punto de quiebre.