09 mayo, 2016
No cabe duda que los vividores de la política buscan el momento oportuno para mostrar su “amorío” político a fin de buscar un “hueso” dentro de una administración, lo que indica que la prostitución electoral existe.
Es lamentable que los partidos hegemónicos PRI, PAN y PRD nutran a este tipo de prácticas que no abonan en nada positivo para la sociedad sino solamente engrosan las nóminas de ayuntamientos o bien del Poder Ejecutivo.Recientemente hemos observado algunas adhesiones como la del ex diputado local, Víctor Morales Acoltzi quien se divorció políticamente hablando de su concubina Rosalía Peredo Aguilar y ahora nuevamente se unen para apoyar a Marco A. Mena.
De esta clase de “políticos” Tlaxcala ni México necesita, por lo que en caso de que el PRI gane los seguirán viviendo del erario, y así gozando del presupuesto público. Y no sólo Morales Acoltzi sino hay más oportunistas que salen como redentores y prometen miles de votos como Bernardino Palacios Montiel, un político de tercer mundo con ideas arcaicas. Esta es la clase de aliados que está sumando el PRI.
Y si volteamos a ver al PRD o PAN nos daremos cuenta de que nutren este tipo de viejas prácticas, lo que hace pensar que el ejercicio de la política no cambia solamente se fortalece en el aspecto de la impunidad, de la intolerancia, de los abusos por parte de quienes ejercen esta actividad. ¿Cuál democracia?…
Por cierto, muchos comentan sobre la adhesión de Federico Barbosa al equipo de Lorena Cuéllar Cisneros, y señalan que él exsecretario de gobierno no tiene capital político, sin embargo, un viejo lobo de mar se suma a la ex priísta, y junto con Daniel Herrera Murga, Víctor Cánovas y otros más operarán como lo aprendieron en el
PRI para enfrentar a la maquinaria del PRI. Justo ahí está la fortaleza de Barbosa.