Opinión: Delito/ Índex Feu/ Escribe Edgar R. Conde Carmona

28 abril, 2016

En un acto por demás cobarde, los actos y dichos de Bernardo Montiel Palacios, en la agresión al director de este medio, Javier Conde Gutiérrez, debilitan la candidatura de Marco Antonio Mena.

Si acaso el abanderado priísta pensaba que la suma de militantes del Partido Alianza Ciudadana sería un golpe mediático en su favor, hoy tendrá que pensar en los efectos de esa medida.

¿En serio creerá Marco Antonio Mena que una alianza de facto con un grupo del PAC le reportará cuando menos 30 mil sufragios en su favor?

¿Qué pruebas tiene Montiel Palacios para asegurar que el periodista Javier Conde recibió dinero por cuestionar al ex diputado local?

¿Tendrán algo que decir los hermanos Ortiz Ortiz sobre los señalamientos de quien se dice presidente del consejo constituyente del PAC?

¿De qué clase de “políticos” se rodea el aspirante del Partido Revolucionario Institucional al gobierno de Tlaxcala, que son capaces de intimidar y amenazar a un periodista?

¿Qué certeza de seguridad tienen los representantes de los medios de comunicación cuando en una acción porril, alguien debilita el estado de derecho en pleno proceso electoral?

¿Se dará cuenta Marco Antonio Mena que este episodio dinamita su campaña en un momento en que parecía haber mejorado su imagen ante los electores?

¿Tiene el equipo del priísta los mecanismos adecuados para garantizar seguridad en el ejercicio periodístico de los trabajadores de los medios de comunicación?

Cuidado con este tema. Porque la etiqueta la colocó gratuitamente Bernardo Palacio: en el lado priísta se suman los intolerantes, los violentos, los agresores.

Y desde la coordinación de campaña, deberán tomarse las medidas necesarias para corregir un hecho que habla de violencia e impunidad. A menos que la tarea sea precisamente dibujar un escenario intolerante para el priísta.

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