26 abril, 2016
DecisionesLos priístas ya estarán satisfechos: sus decisiones generaron los resultados que esperaban y su candidato a gobernador, Marco Mena, está en tercera posición en las encuestas.
En efecto, las imposiciones y el desaseo priísta mostrado en la selección de candidatos a presidentes municipales y diputados locales, sólo generó división.
Y esa escisión apuntala a Lorena Cuéllar en la primera mitad de una carrera que, al parecer no será de fondo sino de velocidad.
La encuesta dada a conocer por el portal informativo SDP Noticias, refleja una realidad que para el equipo del priísta es un mazazo demoledor.
Falta ver el resultado de nuevas escaramuzas antipriístas, cuando una vez iniciadas las campañas para alcaldes y diputados locales, se haga un nuevo recuento de daños.
No son gratuitos o accidentales estos resultados. La designación de candidaturas fue tan desaseada que generó muchas inconformidades que derivaron en abandonos tumultuarios.
El problema fundamental, radicó en un hecho aparentemente intrascendente: la entonces dirigencia estatal, sentó a todos los aspirantes a firmar un acuerdo de civilidad política.
Pero, en su afán de jugar únicamente con la estrategia de la dirigencia, fue el mismo partido el que no respetó dichos acuerdos de civilidad política.
Y en consecuencia, resulta natural la tercera posición de un aspirante a gobernador que observa, sorprendido, los resultados de las malas decisiones de sus dirigentes partidistas.
Va una muestra de las advertencias a tan nefastas decisiones que, desde este espacio, se hicieron en la primera semana de marzo:
“¿Qué cuentas entregará la dirigencia estatal al CEN priísta con este yerro que sin duda enfila un escenario complicado para retener la gubernatura del estado?
“La soberbia, que al interior del CDE tricolor ha sido la norma en la toma de decisiones, será un factor determinante en los resultados de junio.”
¿Quiere Marco Antonio Mena encontrar culpables de este desastre? Nada más que volteé a ver las decisiones de su partido.