12 abril, 2016
En los cuarteles de guerra de los candidatos del PRI, PAN y PRD, a la gubernatura saben que la contienda está cerrada y que el primer mes podría ser definitivo para lograr un posicionamiento que les permita tomar ventaja, uno sobre otro, mientras que el resto vendrá sólo a dividir votos pues saben que sus posibilidades son prácticamente mínimas.
Este espacio de opinión obtuvo una encuesta -no se menciona nombre ni candidatos para no incurrir en un delito electoral- en la cual muestra que prácticamente hay un empate técnico entre Lorena Cuéllar Cisneros, Adriana Dávila Fernández y Marco Antonio Mena Rodríguez, con 23 puntos en promedio.
La misma secretaria general del PAN, Carolina Monroy del Mazo admitió -al reunirse con reporteros y formadores de opinión de Tlaxcala- que será una contienda de tercios, que según ella el PRI lleva una ligera ventaja sobre sus oponentes del PRD y PAN, por lo que obliga a pensar que hay una alerta en el cuartel de guerra del priísta, pues le sigue pesando que un sector de la ciudadanía no conozca quién es mucho menos su trayectoria política y profesional.
No obstante; en esa misma encuesta lo curioso es que el PRI lleva un marcado posicionamiento con respecto al resto de los demás partidos políticos, empero, también queda una duda qué partido o candidato es receptor del voto inconforme; es decir, por naturaleza todo partido que gobierna deja un voto en contra.
Además, en el PAN seguramente a Adriana Dávila le pesará el voto de sus adversarios políticos y de los que se han sumado a la ola de manifestaciones en contra por la selección de candidatos, por lo que se cree que solo la mitad de la militancia sufragará por la apizaquense.
Por ello, las mismas mediciones en este mes indicarán si la senadora de la República, con licencia subirá aún más o bien haya un efecto contrario. Las batallas mediáticas entre algunos integrantes de su familia y sus enemigos políticos ha sido desencarnizada y cruenta, lo que demuestra que la paz en dicho instituto político está muy distante.
Mientras que en el caso de Lorena Cuéllar hay un partido que no parece ayudarle, que es endeble para defenderla y sobre todo no ha sabido sanar heridas que la selección de candidatos ha dejado en el sol azteca. También hay muchos dentro de su cuarto de guerra que quieren mandar más de lo debido, por lo que será un factor que influya el día de la elección.
Quizás los tres busquen posicionarse en las redes sociales -que es una arma de marketing importante- sin embargo, deberán estar conscientes de que cualquier error podría provocar un efecto negativo, pero creemos que la elección finalmente será de dos solamente. Así que la moneda sigue en el aire, pues hasta el momento ninguno de los tres carga con un negro pasado, o será que más adelante salga a relucir.
Por cierto, “no me ayudes compadre”. Vaya error cometió el líder nacional del PRI, Manlio Fabio Beltrones al no saber cómo se llama su candidato. En tres ocasiones, le cambio el nombre lo que indica que así están las cosas dentro del PRI. ¿Mena o Adame? ¿Mena o Adame?…