02 marzo, 2016
A veces la sociedad en que vivimos es malagradecida. No reconocemos los esfuerzos que hacen los servidores públicos. Por eso, es justo agradecer, infinitamente, a la Diputada Juan Cruz Bustos, por su honestidad y transparencia.
En primer lugar debemos agradecerle que con su apertura nos haya dado la pista de que la mayoría de los 32 diputados locales han basificado a 42 personas en esta legislatura.
Gracias, señora legisladora, por darnos a conocer que, en efecto, basificó a un “allegado” en la nómina del Poder Legislativo de Tlaxcala.
Gracias, también, por abrirnos los ojos al reconocer que el Comité de Administración de ese Poder abrió la posibilidad de otorgar plazas a los integrantes del Congreso de Tlaxcala.
Gracias mil, estimada diputada, por explicarnos cómo funcionan las cosas en el Palacio Legislativo, porque “hicimos presión para que nos otorgaran dicha plaza”.
Obtenga nuestro reconocimiento, legisladora Cruz Bustos, porque al señalar que su recomendado no es ningún “aviador”, nos permite intuir que hay otros que sí lo son.
Sepa lo agradecidos que estamos los tlaxcaltecas por defender su honor y no permitir que los trataran “como legisladores de segunda” y condenar el presupuesto futuro del poder del que forma parte al engrosar la plantilla.
Gracias, por enseñarnos sobre equidad, pues si hubo quienes violentaron los procedimientos, “debíamos ser parejos” para que otros lo hicieran.
Pero, sobre todo, gracias, estimada Diputada, por hablar sobre los cuestionamientos que sus homólogos prefirieron callar por temor a las redes sociales.