Los diputados saben de su pecado…

Prácticamente, los 32 diputados locales saben su pecado tras haber sindicalizado a 42 «recomendados» que ahora engrosan las arcas del erario público, y desde luego disfrutan de las mieles que otorga ser un burócrata al servicio del Congreso Local.

Sencillamente, la mayoría de los legisladores perjuran que no hay recomendados, sin embargo, la presidenta de la mesa directiva del Poder Legislativo, Juana Cruz Bustos acepta que sí. En una actitud contradictoria los legisladores declaran y se justifican, pero la mayoría de ellos sabe su pecado.

En este sentido, la propuesta del Ejecutivo Estatal, Mariano González Zarur de reducir de 32 a 25 la Cámara de Diputados, va encaminada a reducir costos para este poder, y lo principal erradicar excesos que cometen los diputados.

Tal parece que los diputados locales, pregonan con una falsa bandera porque mientras legislan en materia de transparencia son los principales actores que cometen excesos en su desempeño.

En el caso de Javier Vázquez Sánchez, expresidente del Comité de Administración del Congreso es un legislador que desconoce cuáles son sus obligaciones y derechos como ciudadano, porque ignora el compendio de leyes, pero eso sí peregrina con una falsa bandera de legislador.

Al menos once diputados se aprestan a buscar orgullosos una alcaldía en sus respectivos lugares de origen, pero uno se pregunta qué responderán cuando algún ciudadano les cuestione sobre el tema de los basificados; seguramente, los legisladores responderán que son cosas de los medios de comunicación.

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