Lamenta Obispo que perdure “”machismo” en Tlaxcala, generador de violencia

20 marzo, 2016

El obispo de Tlaxcala, Francisco Moreno Barrón, lamentó que en el estado y en el país, todavía haya violencia y dolor en muchas mujeres que son víctimas de la desesperanza, por ello, llamó a desechar el “machismo” en el hombre para generar una sociedad más justa e igualitaria.

En el marco del Día Internacional de la Mujer, señaló que es importante reconocer el esfuerzo que históricamente han realizado desde las mujeres que lucharon por obtener mejoras en sus condiciones laborales y de participación política en los años 1800 y 1900, hasta las mujeres que hoy en día levantan la voz ante la injusticia de la violencia que se vive en las calles, en las familias y las comunidades.
Señaló que aunque se ha avanzado en el reconocimiento de algunos derechos de las mujeres, desafortunadamente persiste una cultura machista y utilitarista, en la que las prácticas de violencia hacia ellas llegan al extremo de explotarlas, asesinarlas o desaparecerlas.

“Como personas cristianas y católicas no podemos ser indiferentes ante esta realidad, a Jesús también le tocó enfrentarse ante una cultura machista, y desde ahí, Él nos enseñó a reconocer el valor de las mujeres: él habla con ellas, las hace sus discípulas, las hace testigas de sus milagros y de su resurrección, cuestiona leyes que aceptan matarlas”.

Por ello, el máximo jerarca de la iglesia católica en Tlaxcala, aseveró que “es urgente que hagamos consciencia de esta realidad de violencia, dolor y desesperanza, y que demos vida a la palabra de Dios; el misterio de la trinidad nos invita a vivir una comunidad de iguales en la diferencia.

“Desafortunadamente la cultura del neoliberalismo o descarte y el patriarcado, ha sido tan fuerte, que busca deshumanizarnos al grado de hacer de las personas y en específico a las mujeres, objetos de placer, medios de producción, de éxito y de enriquecimiento”, apuntó.

Por ello, “hago un llamado especial para los hombres, pues nos pide dejar de ver a las mujeres como meras mercancías u objetos de placer; nos llama a reconocer cada una de las violencias físicas, verbales, psicológicas, sexuales o económicas y dejar de ejercerlas, pues no puede haber reconciliación con Dios, si antes no somos capaces de pedir perdón a quienes hemos dañado”.
Apuntó:”tengo presente que vivimos en un contexto de normalización social de la violencia, de búsqueda de intereses egocentristas y de corrupción en el sistema de impartición de la justicia, que nos ha llevado a desesperarnos, desunirnos y conformarnos, pero me atrevo a exhortalos y exhortarlas para que hagamos eco a la petición del Papa Francisco “Padre nuestro… no nos dejes caer en la tentación de la resignación”.

-000-

Comentarios