07 marzo, 2016
En los corrillos de la política muchos se preguntan si la decisión que tomó el Consejo General del Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE), de anular la candidatura común entre PRD y PVEM, fue la más acertada, pero en el interior de este organismo se dice que la presión de algunos institutos políticos y desde poder mismo fue tal que los consejeros tuvieron que ceder a las mismas.
En medio contradicciones los propios consejeros electorales tomaron una decisión por demás fría, pues queda la interrogante si es que no se extralimitaron en sus funciones porque sencillamente los reclamos del PRD y del PT, fueron demasiados y hasta los criticaron por actuar al supuestamente al margen de la ley.
Sin duda, lo anterior fue un duro golpe para el PRD-PT, y desde luego para su precandidata a la gubernatura de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros puesto a que sus adversarios políticos utilizarán lo anterior mediáticamente para que impacte negativamente en la sociedad.
Ahora bien las dudas sobre esta candidatura común son muchas, por lo que ambos institutos políticos deben analizar a fondo si recurrirán a los tribunales o terminarán por hacer una alianza de facto, pero tanto en el PRD y PT están en aprietos porque necesitan votos para poder sobrevivir políticamente hablando.
Además, los consejeros no midieron con la misma vara al PRI, PANAL y PVEM, en cuanto al registro de abanderados a diputados locales, a pesar de que el PRD, PAN y PAC, reclamaron el hecho de que se haya hecho tardío el registro del convenio.
De comprobarse de que haya favoritismo de los consejeros electorales hacia un determinado actor o partido político, la imagen del propio ITE, se verá afectada más de lo que está. No estaría por demás que el Instituto Nacional Electoral (INE) evaluara el desempeño de los integrantes del consejo general, ya que la actuación de la mayoría de ellos, deja mucho que desear frente a su ignorancia para interpretar la ley, y desde luego porque su corazoncito político-partidista les gana.