Se impone el «dedazo» en el PAN

Designada como candidata a la gubernatura por segunda ocasión, la senadora Adriana Dávila Fernández deberá aplicar la operación cicatriz, pero de antemano nos atrevemos a decir que hay actos irreconciliables dentro de PAN, por los egos, falta de acuerdos, traiciones y lo peor del caso, por la ambición desmedida del poder.

Y tuvo que ser nuevamente el ex presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa quien impulsara las aspiraciones de la panista que se impuso a otros aspirantes que se quedaron en el camino, pero cuyas intenciones fueron negociar espacios de menos envergadura, pasando por alto el interés de los grupos que los apoyaban caso específico de Alejandro Aguilar López.

En la fotografía que algunos panistas se tomaron ayer en el CEN del PAN quedaron plasmados los compromisos que Dávila Fernández deberá predicar, el principal, promover la unidad… ¿Lo logrará? ¿Cuadros distinguidos del PAN se sumarán?….

Bajo este escenario, lleno de complejidades la apizaquense deberá iniciar un arduo trabajo para conjuntar al panismo de Tlaxcala, empero, insistimos hay personajes importantes del PAN, que no moverán un dedo para apoyar a la abanderada panista como Aurora Aguilar Rodríguez o bien Minerva Hernández Ramos.

Hace unos días mencionamos las tendencias que mostró una reciente encuesta que aplicó el PAN, donde se muestra que el PRI, sigue siendo el partido más posicionado, no así su candidato Marco Antonio Mena Rodríguez, por lo que las senadoras Lorena Cuéllar Cisneros y Adriana Dávila Fernández, se mantienen arriba en las preferencias ciudadanas.

Esto obliga a pensar que será una elección de tercias y que el resto de los abanderados sólo vendrán a dividir el voto de los ciudadanos, por lo que Adriana Dávila debe pensar si realmente los alcaldes y diputados locales que la apoyan se subirán al barco cuando algunos han comenzado a simular con otros contendientes.

En términos generales, Ricardo Anaya, líder nacional del PAN, pregona que en Tlaxcala hay una militancia unida, empero, está totalmente equivocado y trata de engañar al electorado porque queda claro que es un político de «oídos sordos» que navega con una falsa bandera y los resultados del próximo cinco de junio están en juego.

Hoy el PAN y Adriana Dávila, ya no tendrán el poder presidencial ni gubernamental como en 2010, por lo que ahora enfrentarán una nueva realidad la cual será complicada porque es la última oportunidad que tendrá la apizaquense para conquistar el poder.

Ella misma ha admitido que tener el respaldo de un poder presidencial fue dañino para sus aspiraciones pero no es lo mismo caminar por los pasillos de Los Pinos que caminar por caminos pedregosos de la democracia. No es lo mismo salir en unidad que con el «dedazo» de sus cuates. ¿Se avizoran renuncias?…

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