04 diciembre, 2015
Hoy inicia el proceso electoral 2015-2016, y con ello la euforia para determinar en cada instituto político quién será su candidato a la gubernatura del estado, pero queda en evidencia que algunos ya se han adelantado a los tiempos previstos por una ley demasiado “parchada” y carente de legitimidad.
Además, hay un Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE) cuestionado por su falta de operatividad financiera, y pese a las críticas los consejeros han respondido, además de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ha ratificado su nombramiento, lo que da certeza a un árbitro nutritivamente debilitado.
Por ello, la ciudadanía deberá estar expectante a quiénes con los actores que buscan contender, no hay imágenes nuevas, son los mismos que en el antaño han buscado las mismas posiciones y que ahora, presienten que es su última oportunidad.
Me atrevo a decir que el proceso electoral que este viernes inicia, será el más complejo desde 1998, toda vez que la influencia de las redes sociales, de los medios de comunicación, y las mismas artimañas de los políticos provocarán un encono entre muchas familias, grupo políticos y desde luego, en los partidos que utilizarán un compendio de armas electorales para vencer al adversario.
Sin embargo, se debe hacer énfasis en dónde queda parada la democracia, qué ganará frente a combates estériles de los políticos, incluso, de yerros cometidos por los diputados locales quienes intentan lavar sus culpas mediante posturas parciales y pobres políticamente.
Es así, como el estado ingresa a un proceso electoral, cuya declaratoria la hará el Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE), y donde seguramente, conminará a todos los actores a la cordura y a la sensatez, pero los partidos y algunos políticos sacarán a relucir todo un armario para poder conseguir su objetivo al costo que sea.
Para la gubernatura hay al menos 22 suspirantes que desean ser postulados por sus partidos y al menos dos que buscarán ser candidatos independientes, lo que demuestra que habrá un escenario complejo para lograr incidir en más de 856 mil ciudadanos inscritos en el padrón electoral del Instituto Nacional Electoral (INE).
De las formas en la política nada han cambiado al igual que los mismos actores, a pesar de que digan de que habrá un relevo generacional, por ello, debemos pensar los ciudadanos qué opción será la mejor tanto para elegir candidato a gobernador, diputados locales y presidentes municipales, aún cuando se diga que los partidos pactan dichas posiciones como monedas de cambio.
En términos generales, todos los ciudadanos debemos contribuir -cada quien desde su trinchera- para legitimar un proceso electoral complejo, empero, no todos contribuirán para enaltecer una fiesta electoral en la que se valdrá de todo, menos llorar el día de la elección.