12 noviembre, 2015
Según las evidencias, existen fuertes indicios de que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) no quiere conservar en su poder el gobierno del estado.
Las pistas nos las obsequia el delegado del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del tricolor, Javier Michel Díaz, con unas declaraciones muy sui géneris.
Al más puro estilo de “La Chimoltrufia”, el representante del CEN priísta en Tlaxcala como dice una cosa… ¡dice la otra!
Para Michel Díaz, no hay problema que el actual presidente del Comité Directivo Estatal de ese partido, Marco Antonio Mena, tenga aspiraciones a la candidatura al gobierno de Tlaxcala.
Aunque, eso sí, “el piso debe ser parejo para todos los que quieran contender en los próximos días.
En su estilo pragmático, dice que “no hay manifestaciones de inconformidad por parte de algún actor”, pese a que hayan sido dos, los que se han quejado del proceso de selección de candidato a gobernador.
Recordemos los casos de Noé Rodríguez Roldán, quien a inicios de octubre pasado reclamó precisamente “piso parejo […] para lograr la unidad dentro del Revolucionario Institucional”.
También Guadalupe Sánchez Santiago, otra aspirante, en los primeros días de noviembre externó su molestia por el método de “convención de delegados” para elegir candidato a gobernador.
Para colmo, el delegado del CEN tricolor en Tlaxcala, rechaza una posible desbandada de militantes como las ocurridas en 1988 y 2004.
En aquellas ocasiones, el PRI perdió la gubernatura frente a las salidas de Alfonso Sánchez Anaya y Héctor Ortiz, quienes desde la oposición arrebataron la gubernatura al PRI.
Al respecto, Javier Michel, acepta: “desconozco qué ocurrió”.
Semejantes contradicciones solo pueden representar una cosa: al PRI no le preocupa perder el gobierno de Tlaxcala.