04 noviembre, 2015
Escribe FERNANDO MALDONADO
La tarde del lunes 2 de Noviembre, se vistió de luces de nueva cuenta en el marco de la tercera corrida de feria de Tlaxcala 2015, un cartel en el cual se presentaron toros de Reyes Huerta, con los matadores Octavio García “El payo”, Diego Silveti y Andrés Roca Rey.
Una tarde en la que “El Payo” se fue con las manos vacías puesto que a pesar de desarrollar una buena lidia en su lote, la espada no estuvo de su lado, arrancó los olés del público con buenas tandas en el capote y la muleta, dos toros que tuvieron peso no debajo de los 500 kg, bureles que acudieron de buena manera al caballo.
Y es que a pesar de que uno de los subalternos presentara complicaciones para dejar los pares de garapullos dejaron ver su condición de toros bravos.
En el momento de matar Octavio García no pudo concretar ninguna de las dos estocadas llevándose así solamente dos salidas al tercio a petición del público, sin cortar algún trofeo.
En el turno de Diego Silveti dos bureles que a pesar de requerir el recorte de distancia; es decir, que se acercara más el matador, tuvieron momentos de lucidez en los cuales el matador logró hilar buenas faenas con capote y muleta; bureles que acudieron a la vara con ambición, un tercio de banderillas en el que de igual manera los toros siguieron el recorrido del subalterno dejando así pares en buena colocación, en la última suerte, la de matar.
Silveti no pudo finalizar con éxito su lidia puesto que en los intentos que desarrolló, no consiguió trofeo alguno, tras el último tercio en el último toro de Roca Rey anunció el regalo de un burel al cual cortó un apéndice.
Andrés Roca Rey, matador al que la suerte le dio dos toros de buena presencia y sobre todo buen peso, desarrolló buenas faenas en percal y muleta; el público se queda con el matador recitando la música que todo torero quiere escuchar en su lidia, el olé, cayendo de los tendidos junto con una lluvia de palmas acompañando los pases y lances que este matador peruano dejaba en el ruedo.
Tercios de banderillas donde los pares se colocaron en buena colocación, ya en el tercio de muerte en cada toro pincha en su primer intento, al primer burel se lanza por segunda ocasión y logra cortarle los dos apéndices a su primero de la tarde.
Mientras que al segundo de su lote tras pincharlo algunas ocasiones el juez de plaza le envía un aviso tras el cual al poco tiempo dobla el burel, con las dos orejas en su haber el joven matador peruano sale de la plaza como el triunfador seguido de Diego Silveti quien como antes se mencionaba cortó una oreja a su toro de regalo.