25 noviembre, 2015
El Colectivo Mujer y Utopía, aseveró que para entender la violencia que viven las mujeres en Tlaxcala, es necesario considerar todo el sistema de opresión estructural, que vincula al género, la etnia, la discriminación por edad, clase social, preferencias sexuales y muchos otros factores.
Por esta razón, Rosario Adriana Mendieta Herrera, coordinadora de esta asociación civil señaló que es necesario que las autoridades en sus tres ámbitos diseñen acciones tendientes a combatir la trata de personas que tanto laceran a la sociedad en su conjunto.
“La violencia feminicida que se ha arraigado en muchas entidades de nuestro país, incluida Tlaxcala, a lo largo de las décadas recientes, debe analizarse a fondo, tomando en cuenta la interseccionalidad en la que ésta violencia se manifiesta”, refirió.
Del mismo modo, subrayó que datos recabados desde el 2008 a la fecha, dan cuenta que la estructura patriarcal continúa colocando a las mujeres en un plano de subordinación y desigualdad, lo que redunda en la violencia familiar”.
Consideró que la violencia de género, la trata de mujeres para la prostitución y la violencia feminicida, son vistas como producto de los pactos patriarcales, que se endurecen por la impunidad sistémica de la cual Tlaxcala, no escapa.
Expresó que hace siete años atrás la violencia hacia la mujer en el estado de Tlaxcala no era un problema público a tomar en cuenta por los gobiernos, esta se inicio a visibilizar en un primer momento por la movilización social de las organizaciones de la sociedad civil.
Recordó que a finales de 2004, publicaron investigaciones relacionadas a la violencia, particularmente a la trata de mujeres con fines de explotación sexual.
Lamentó que el entonces gobierno perredista, encabezado por Alfonso Sánchez Anaya, no tomó en cuenta, e incluso, lo minimizó, por lo que ahora “no hemos bajado la guardia para seguir denunciado casos de este delito que lacera a la sociedad”.
Mendieta Herrera, argumentó que en los últimos dos años, el gobierno priista, no ha asumido de manera responsable y real la atención integral de la violencia hacia las mujeres, e incluso “se ha atrevido a decir que los índices han disminuido contrario a lo que es la realidad”.
* Información JAVIER CONDE