Opinión: Las señales de Beatriz Paredes/ Escribe Edgar R. Conde

11 octubre, 2015

Reza una regla no escrita: “en política la forma es fondo”. Y el mensaje no necesariamente tiene que ser textual. Se vale de muchos recursos.

Desde esta perspectiva llamó la atención que en su visita a Tlaxcala, la embajadora de México en Brasil, Beatriz Paredes Rangel, vistiera de amarillo.

No portó ni el verde ni el rojo, los colores de su partido. Vistió de amarillo.

Experta en lenguaje no escrito y signos políticos, la ex gobernadora tlaxcalteca envió varios mensajes.

Primero que nada, se sentó con el actual mandatario, Mariano González Zarur en señal de unidad partidista.

También se dejó ver con el alcalde panista de la capital del estado, Adolfo Escobar Jardinez, como un mensaje de diálogo y concertación con otras fuerzas políticas.

En tercer término, el color de su atuendo llamó la atención. El mensaje puede indicar el color del que se pinte Tlaxcala en las elecciones de 2016… al menos para la gubernatura.

La cuarta señal fue su corte de pelo. Corto, para modernizar su “look” habitual y romper con la imagen con la que se le asocia.

La quinta pista fue que con agrado aceptó la estatuilla de Xicohténcatl, a manera de mensaje de que será mujer quien gobierne la entidad los próximos años.

Las señales están ahí. En breve veremos si las señales se convirtieron en signos y éstos conforman el mensaje.

Edgar R. Conde Carmona

Comentarios