Política: Intriga y bajezas…

17 septiembre, 2015

Desde la REDACCIÓN

Con golpes bajos entre actores políticos, dudas en la legitimidad del Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE) y una reforma electoral que deja más dudas que certeza los ciudadanos se encaminan a un proceso electoral que comenzará en el mes de diciembre de 2015.

En este sentido, los electores deberán razonar adecuadamente su voto para elegir a sus autoridades ya que el bombardeo de información dolosa los podría confundir más en el momento en que depositen su voto en las urnas en el próximo año.

Por ello, es importante que los tlaxcaltecas razonen profundamente quien de los suspirantes a la gubernatura del estado, a las diputaciones locales y a las alcaldías tiene la suficiente capacidad para ocupar un cargo de elección popular.

Hasta el momento, los golpes bajos han prevalecido entre personajes políticos, las aseveraciones sin fundamento, los ataques sin razón y los mismos mensajes subliminales hacen pensar que la batalla será cruenta, difícil y desgastante, lo que implica el grado de complejidad dentro de esta elección.

En el PRI, PAN, Morena, PRD las cosas realmente son complejas porque hay muchos tiradores y demasiadas liebres; los que aspiran dicen ser los mejores, presumen de que tienen el poder económico y las influencias necesarias para conquistar las candidaturas pero en varios de los casos se constata que la mayoría son producto de la improvisación.

Lo anterior, obliga a pensar que los ciudadanos padecen un hartazgo por la forma en que precisamente quienes ejercen esta actividad hayan convertido a la política en una politiquería, en un ejercicio de prostitución pública lo que debería ser en el fondo una eficaz herramienta de desarrollo para los pueblos y el estado de Tlaxcala.

Dentro de los partidos políticos se vivirá un lodazal para elegir, principalmente, al candidato a la gubernatura lo que desencadenará intriga, una guerra mediática sin cuartel, pero sobre todo una división interna y una espantosa simulación.

En lo que corresponde a la integración el Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE), prevalece la duda sobre su conformación en medio de un nuevo sistema electoral dentro del país, que en lugar de generar más certeza abona más a la desconfianza.

Los consejeros electorales han perjurado que el origen de su designación se apego a derecho, sin embargo, un amplio sector de la sociedad sabe los nexos que tienen con grupos políticos y sobre todo, de su doble discurso lo que abona al fantasma de la desconfianza.

Basta recordar la polémica generada dentro del Consejo General del Instituto Nacional de Elecciones (INE) para la elección de Dora Rodríguez Soriano quien negó -en tres ocasiones- tener nexos con el Partido Alianza Ciudadana (PAC); quizás le haya mentido a los consejeros electorales pero a la historia no porque sabe si pecado.

Más adelante, saldrán a relucir acusaciones sobre la actuación de varios consejeros por parte de algunos actores políticos, lo que evidenciara el origen de sus postulaciones basadas en recomendaciones de algunos actores, entre ellos, de Marco Rodríguez del Castillo, titular del Consejo Local del INE.

La intriga y las bajezas políticas enmarcarán la actuación de este organismo electoral que será rehén de intereses oscuros de algunos actores políticos tal y como fue siempre la actuación del extinto Instituto Electoral de Tlaxcala (IET).

Y qué decir de la reforma electoral, la misma ha estado basada en los acuerdos de cúpulas y de un maridaje entre el PRI y PAN, que tarde o temprano se deberá acabar porque ambos tienen un interés común que es gobernar Tlaxcala.

Las modificaciones hechas a la Constitución Local dejaron grandes dudas de lo que será la actuación del propio ITE, pero las reformas secundarias abren una espantosa interrogante sobre una correcta aplicación de la norma.

Así que los diputados priístas y panistas han diseñado una reforma electoral a modo, donde algunos diputados locales de la “chiquillada” han sido unos aliados perversos que esperan a sobrevivir políticamente.

En términos generales, la politiquería ha sentado sus reales en Tlaxcala, y será la misma la que lleve a conquistar acuerdos perversos en un escenario muy complejo, y donde los caminos de la democracia serán nebulosos y pantanosos. ¿Y dónde quedan parados los ciudadanos y Tlaxcala?…

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