02 septiembre, 2015
No es la primera vez que queda constancia en #IndexFeu el manejo discrecional de los recurso públicos que se hace desde el Congreso de Tlaxcala.
Tuvo que venir el coordinador de Finanzas Públicas del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) a abrirnos los ojos.
El problema, como en todo el país, es que en el Congreso de Tlaxcala “se resisten a transparentar el uso de sus recursos públicos”.
Por si fuera poco, existen otros vicios administrativos que se practican desde el Palacio Legislativo, a saber: falta de actualización de información y discrecionalidad.
Se trata de tres factores que tienen un origen indiscutible: conflicto de intereses.
Nuestros representantes arrastran, tras de sí, una gran cauda de intereses (políticos y económicos, principalmente) que impiden un manejo transparente de las finanzas públicas.
El problema que podría solucionar este mal social, es que el Legislativo es un Poder que no está supeditado a otro que lo regule.
A eso, sumemos la escasa cultura ética y moral de algunos integrantes de esa representación como para someter a discusión reglas claras en el manejo de recursos públicos.
Lo más grave no está en reconocer los vicios que predominan en la práctica. Sino que no hay autoridad o Poder que les ponga un alto en sus prácticas.
Después de todo, no es su dinero el que están dilapidando.