20 septiembre, 2015
A la manera de Shakespeare, surge una duda: ¿reír o no reír?
Extinto el Instituto Electoral de Tlaxcala (IET), empieza operaciones el nuevo Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE), ¡en bancarrota!
Se trata de un error, nimio, quizá: los ex consejeros del desparecido IET proyectaron su presupuesto hasta el momento en que viviría dicho ente.
Pasaron por alto, pues, que habría otra dependencia que lo supliría y hoy el ITE, a dos meses y medio de iniciar un proceso electoral, no tiene lo necesario para operar.
Resulta penoso que a estas alturas dicho organismo no tenga para cubrir las prestaciones de fin de año de los trabajadores.
Este sería un tema preocupante para todos.
Sin recursos, queda debilitada la credibilidad del organismo.
Va de muestra un botón, presentado por la presidenta del ITE, Elizabeth Piedras: “estamos esperando a ver cómo está lo de las multas a los partidos para ver si podemos dar salida” al déficit.
En vía de mientras, en los próximos días, la ex titular del desparecido IET, Eunice Orta Guillén, deberá dar una explicación sobre la falta de previsión en el organismo que encabezó.