28 septiembre, 2015
Desde la REDACCIÓN
Recientemente, se ha visto en las redes sociales, pintas de bardas, comunicados de prensa, entre otros, foros públicos la pretensión de algunos jóvenes de comenzar a incursionar en la actividad político partidista en las próximas elecciones locales donde se renovarán los poderes Ejecutivo Legislativo y Judicial.
Sin embargo, en algunos de los casos nos cuestionamos por qué buscan cargos de elección popular, toda vez que su propia trayectoria o bien cobijados en padrinazgos pretenden acceder al poder. Aquí lo importante es revisar su trayectoria política para darse cuenta que presumen ser jóvenes bien preparados, con el mejor de las currículas y las mejores poses en las fotografías.
Con base en lo anterior, es importante analizar quién de ellos saben el compendio general de leyes y más aún cuántos artículos contienen las Constitución Federal y Estatal, y seguramente ninguno de ellos sabría qué contestar a la ciudadanía. ¿Son ignorantes?…
Lo cierto, es que la mayoría de esos jóvenes transitan en medio de la ignorancia y de la improvisación porque no sólo basta haber ido a la mejor universidad de paga o pública sino entender cuál es la problemática en México, Tlaxcala y sus municipios para darse cuenta que es determinante que sepan cuál es la realidad social.
Ahora bien, en el pasado reciente ha habido jóvenes relativamente como es el caso de los priístas Pedro Pérez Lira, Carlos Ixtlapale Gómez, Blanca Águila Sánchez, Rosalinda Muñoz Sánchez, entre otros quienes han sido severamente cuestionados por su desempeño como alcaldes de sus respectivos lugares de origen.
Y es que tales “jóvenes” no entendieron cuál es el real objetivo de la política mucho menos de llegar a ocupar la silla principal de un ayuntamiento, por lo que ahora cada uno de ellos corre su propia suerte para seguir incursionando en la política partidista.
Sólo aprendieron a andar en vehículos nuevos, a andar con escoltas, a presumir su mejor pose y dejaron a un lado cómo fortalecer el desarrollo de una localidad; ahora sino vamos al Poder Legislativo algunos jóvenes políticos sólo aprendieron a recibir dinero, a dejar a un lado su qué hacer como diputados.
Por ello, es necesario que los jóvenes políticos entiendan que mediante padrinazgos y con sus excesos solamente serán aquellos políticos que la sociedad no quiere ver. Deben entender que la ciudadanía está harta de los políticos corruptos y engreídos.
Simplemente, deben entender que el ejercicio de la política de antaño debe desaparecer, pues de lo contrario estarían condenando el presente y el futuro de un mejor México, de un mejor Tlaxcala.
También creemos que hay jóvenes que han creado organizaciones y hasta fundaciones para trabajar en el campo de lo social para ganar adeptos, lo que los hace diferentes a los demás porque saben las necesidades más apremiantes de un estado y saben lo que es ayudar a una población necesitada.