11 agosto, 2015
Muy significativo resultó la ausencia de algún representante del gobierno de Tlaxcala en la inauguración de la Feria Huamantla 2015.
De este hecho se pueden rescatar varias lecturas, que confluyen en un hecho innegable, el gobierno de Tlaxcala, rompió con Huamantla.
No se sorprenda el lector al reconocer, en este desdén, que entre el gobierno del estado y el municipal apenas sí existen “relaciones institucionales”.
El priísmo, representado por el gobierno del Estado, está en franco y abierto enfrentamiento con el panismo, que personifica el gobierno municipal.
Olvidan que la de Huamantla es una feria que no organizan ni los partidos ni los gobiernos; se trata de la única feria popular (no comercial ni inventada) de la entidad.
A ello, hay que sumar que la inauguración de la feria de Huamantla no era cualquier feria, sino quizá la más importante de Tlaxcala y una de las más reconocidas de México.
Quien desdeñe la importancia de las festividades que se realizan en honor a la Virgen de la Caridad, estará desdeñando un fuerte legado histórico, cultural y artístico de Tlaxcala.
Y más cuando, desde las más altas esferas del poder político en Tlaxcala no existió, siquiera, interés de enviar un representante, de primero, segundo o tercer nivel.
La consigna puede ser muy obvia: minimizar al máximo (interesante paradoja) la feria de Huamantla. Esta tesis la podemos corroborar en breve, cuando se anuncie la feria de Tlaxcala.