18 agosto, 2015
Luego de la visita de Andrés Manuel López Obrador, quien se dio cuenta de la fractura que hay en el Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), tomó nota para analizar junto el dirigente nacional de este instituto político, Martí Batres Guadarrama la posible destitución de Joel Bonilla como líder estatal de esta organización.
Fuentes consultadas señalaron que una vez que el propio Joel Bonilla como el todavía diputado federal, Edilberto Algredo Jaramillo, desairaron a éste en su última visita a Tlaxcala, el tabasqueño comenzó a mover los hijos para destituir a este tibio dirigente estatal.
“López Obrador tomó nota de todo lo que ocurrió el pasado fin de semana y solicitó información de quiénes eran los supuestos militantes que gritaron en contra de la senadora Martha Palafox Gutiérrez, quien ya definió que será promotora de la soberanía nacional en Tlaxcala”, refirió.
Por ello, dichas fuentes explicaron a este medio de comunicación que también estudian el por qué Alfonso Sánchez Anaya y su esposa María del Carmen Ramírez García no acudieron a algún evento de los cuales encabezó el mismo ex jefe del gobierno capitalino.
Una vez más, los informantes señalaron que sólo esperan a que el exdirigente estatal del PRD, Rafael Molina Jiménez, renuncie oficialmente al sol azteca para que él posiblemente sea el sucesor de Joel Bonilla, toda vez que “es más conciliador y más cauto como político”.
Finalmente, las fuentes de Morena dijeron que lamentan la actitud del diputado federal, cuyo cargo terminará el próximo 30 de agosto, pues ha asumido una actitud de rebeldía y lo peor del caso es que ni siquiera es militante de este organismo político, pues se ha resistido a afiliarse.
* Información JAVIER CONDE