Opinión: Increíble/ Índex Feu/ Escribe Edgar R. Conde

23 julio, 2015

El ciudadano común y corriente, ese que no vive de la política, quisieras creer realmente en los políticos, pero en la realidad simplemente no puede.

¿Cómo creer, por ejemplo, a un político, que cuestiona la pobreza, y las deficiencias en salud, ecología, educación o seguridad y se niega a explicar los asuntos públicos tratados en actos privados con sus propios correligionarios?

¿Cómo creer que Ricardo Anaya, aspirante a la presidencia del CEN del PAN, habla con sinceridad, si en su gira por Tlaxcala excluyó a las diputadas federales de ese partido?

¿Qué puede pensar el ciudadano, común y corriente, de un aspirante a líder de un partido nacional, que hace de lado a los diputados locales representantes de ese partido?

¿Qué hará Ricardo Anaya para consolidar en Tlaxcala un PAN ganador, si desdeña a los aspirantes a la gubernatura del estado por ese instituto político?

¿Vino Ricardo Anaya a Tlaxcala a realizar campaña en busca de la dirigencia nacional del PAN o vino a dividir aún más al panismo?

¿Cómo podrá Ricardo Anaya garantizar el triunfo del PAN en el 2016, si prioriza a determinadas corrientes y minimiza a otras?

Quizá lo único saludable que consolidó el aspirante a dirigir al PAN fue haber limado asperezas con su rival política, la senadora Adriana Dávila Fernández.

Pero también, quizá, el precio que pague sea muy elevado. Ya veremos, en breve, las facturas que pasarán los diferentes grupos panistas de la entidad a este desdén.

Comentarios