28 julio, 2015
La decepción es, quizá, un sentimiento penoso, duro, terminal. Y más cuando un representante popular declara que la Ley se aplica a discreción.
Con sus dichos, el diputado local Salvador Méndez Acametitla, Presidente de la Comisión de Finanzas y Fiscalización del Congreso de Tlaxcala, decepciona a todos.
Dice el diputado que el Órgano de Fiscalización Superior de esa Soberanía, tiene sus “consentidos”. Es decir, que la Ley no se aplica parejo para todos los entes fiscalizables.
Pero raya en el absurdo que siendo el OFS un ente que depende del Congreso, los señores diputados permitan irregularidades que ofenden a los tlaxcaltecas.
También reconoce Méndez Acametitla que los integrantes de la comisión que preside “detectaron” inconsistencias. Ergo, esa comisión no realiza su trabajo… como debe ser.
También asegura el presidente de la Junta de Finanzas y Fiscalización del Congreso de Tlaxcala que Crispín Corona Gutiérrez “debe regirse bajo el imperio de la Ley”.
De acuerdo, pero ¿dónde quedó el juramento de los 32 diputados de “cumplir y hacer cumplir la Constitución Política del Estado de Tlaxcala y las leyes que de ella emanen”?
Salvador Méndez debe aclarar su dicho: “Estamos obligados con la transparencia y la rendición de cuentas”. Tomémosle la palabra al legislador local.
¿Cuándo, entonces, dará a conocer Méndez Acametitla el resultado de su labor de “detectar inconsistencias” en el OFS?
Mejor aún, ¿podrá decir el presidente de la JFyF que acciones emprenderá su comisión en caso de detectar esas irregularidades a las que alude?
¿Se detendrá este esquema de “consentidos”, o lo seguirán alentando los propios diputados mostrando su consentimiento hacia el OFS?
Como muestras, van dos botones: El 5 de mayo pasado, #IndexFeu señaló:
“(…) el Poder Legislativo ha permitido que el OFS se rezague, ¡hasta siete años!, para el pago de multas por el incumplimiento de entrega de cuentas públicas”
Mes y medio después (el 23 de junio), #IndexFeu criticó lo siguiente:
“Es una pena, que el legislador, de extracción perredista [Salvador Méndez], reconozca que el auditor superior del Congreso local cometió ‘una serie de ilegalidades’” y no exista sanción. Total. Cada quien tiene a sus consentidos.