30 junio, 2015
Reza la conseja popular: “no escupas para arriba que del cielo te caerá”.
Y a los partidos representados en el Congreso de Tlaxcala, del cielo les cayó el escupitajo.
El Partido de la Revolución Democrática, a través de su dirigente estatal, Juan Manuel Cambrón Soria, interpuso ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación y ante el Tribunal Electoral, de ese poder, en contra del Congreso Local, “por considerar que han incurrido en una omisión legislativa en materia político electoral, al no aprobar las reformas en la materia”.
En este mismo espacio, ayer, se plantearon varias cuestiones, entre las que destaca la siguiente: “¿Por qué una reforma electoral?, si a nivel nacional hemos sido testigos de una Reforma Estructural que ha sido cuestionada y, hasta el momento, aparentemente, aún no se pueden observar sus beneficios”.
Según la postura de Cambrón Soria, desde febrero-marzo de 2014 el Congreso de la Unión aprobó las Leyes Generales de la Reforma Política que se alcanzó a nivel nacional y hasta el momento “consideramos que el Congreso ha sido omiso en sacar la reforma electoral” en Tlaxcala.
Luego entonces, esta postura explica otro de los cuestionamientos hechos ayer en este mismo espacio: “¿Por qué ya urge sacar esta reforma? Si se tuvo el tiempo suficiente para su análisis y discusión y ahora “tenemos los tiempos encima”, como diría Florentino Domínguez Ordóñez”.
Más adelante se cuestionó: “¿Por qué dicha reforma depende de las facciones parlamentarias?, si lo que ansía la sociedad tlaxcalteca es que las decisiones ya no se tomen en función de los intereses facciosos, sino a partir de los intereses generales”.
En el Congreso de Tlaxcala, sus integrantes, están jugando a la democracia. No han cumplido con los tiempos, porque buscan retrasar al máximo la reforma que les puede ser contraproducente.
Es decir: los diputados escupieron hacia arriba y ahora están temerosos que el escupitajo les caiga en los ojos y los ciegue todavía más.