10 junio, 2015
Ver para creer…
Las dirigencias estatales del PAN y PRD, culpan de todos sus males al PRI y a su maquinaria gubernamental, de su estrepitosa derrota, empero, no argumentan que la militancia es víctima de las intrigas y del marcado divisionismo que cargan desde hace un año.
Lo cierto, es que en la nueva modalidad del tricolor de operar desde “tienditas”, con servidores públicos de la administración estatal -tal y como lo documentó el sol azteca- fue efectiva pero también descarada al grado que sus propios adversarios señalaron puntualmente.
En el caso del PAN, se queja amargamente del dispendio de recursos por parte del Revolucionario Institucional, sin embargo, habrá que preguntarle si los recursos del vecino estado de Puebla no llegaron al distrito dos.
Además, sería importante que nos dijeran si los ayuntamientos de Apizaco, Huamantla, Apetatitlán, Calpulalpan, Nanacamilpa, Tlaltelulco, entre otros, no se comisionaron a trabajadores para las pasadas campañas. ¿Alguien les creerá cuando digan que no?…
Sencillamente, en la balsa los grupos del poder del PAN, remaron cada quien por su lado porque saben perfectamente que viene la hora de las definiciones tanto para elegir líder nacional como candidato a la gubernatura.
Otro punto en cuestión, es que el PAN tiene un dirigente Carlos Carreón Mejía, “gris” políticamente hablando y sujeto a las decisiones de una senadora que ha sido la mandamás dentro de la dirigencia estatal.
Tan gris vio Gustavo Madero, el escenario del PAN en Tlaxcala que brilló por su ausencia, pues prácticamente les dio la espalda.
En el caso del PRD, el caso fue más impactante porque sencillamente descendieron hasta el quinto lugar, por lo que su única carta para ganar la gubernatura Lorena Cuéllar Cisneros habrá de pensar seriamente si deberá permanecer en el sol azteca.
Y qué decir de la chiquillada “amorosa” deberá pensar muy bien cuál será su actuar en el Congreso Local; es decir, tendrá que decidir si darle su amor total al PRI o bien pensar que sus respectivos registros están en riesgo.
El hecho, es que a los hermanos Ortiz Ortiz, los deja mal parados ante la sociedad y sobre todo ante los liderazgos que tiene; esto obliga a pensar que comenzarán sus aliados a buscar nuevos horizontes.
En términos generales, para la oposición representa un duro golpe y para el PRI, un reto para que sus liderazgos no se suban en su ladrillito y piensen que son los todo poderosos.