Tlaxcala, también es cuna del magisterio: Lorena Cuéllar

15 mayo, 2015

La senadora Lorena Cuéllar Cisneros envía un afectuoso saludo y reconocimiento a las maestras y maestros que diariamente comparten sus conocimientos en las aulas, para forjar nuevas generaciones de tlaxcaltecas cada vez mejor preparadas para enfrentar el porvenir.

Reconoció que la importancia de la actividad del magisterio es histórica, ya que Tlaxcala también es la “Cuna del Magisterio”, cuando hace casi 500 años partieron las 400 familias de Tlaxcala para compartir sus conocimientos.

Ellos, nuestros abuelos, fueron a colonizar el norte de lo que ahora es nuestro país, sin duda fueron los primeros maestros de la historia al llevar sus experiencias aprendidas de sus ancestros en la antigua República de Tlaxcallan.

A la distancia, reconocemos y valoramos el trabajo de los maestros en las comunidades rurales, que son verdaderos apóstoles de la educación ya que están presentes lo mismo en la montaña que en los pueblos y comunidades más alejadas, se les recuerda en la historia como maestros rurales.

Sin duda todos reconocemos con cariño a las maestras educadoras, quienes desde el jardín de niños los reciben con los brazos abiertos, y tranquilizan a las madres de familia quienes con emoción ven integrarse en la sociedad a sus más grandes tesoros.

Todos merecen nuestro aprecio y un recuerdo a lo largo de nuestra existencia, porque como olvidar que con palitos y bolitas en la primaria nos enseñaron a leer y escribir, que son herramientas y la llave del conocimiento.

Ya en la secundaria, los esforzados maestros y maestras dedican sus esfuerzos a fijar los valores y comienzan el impulso de los alumnos por interesarse en la ciencia y la tecnología, sin olvidar que miles de ciudadanos viven de lo que aprendieron en los talleres.

Sin duda ya en la preparatoria o el bachillerato, nuestras maestras y maestros siembran la semilla entre los alumnos para definir su futuro en la vida, es una etapa muy importante porque aquí se comparten muchas experiencias de vida y del conocimiento.

Ni que decir a todas y todos los catedráticos que nos llevan de la mano para obtener una licenciatura y no nos dejan de la mano en las maestrías y doctorado, en esa cantera inagotable de la formación de profesionistas.

Pero además, las maestras y maestros también son padres y madres de familia, de una familia cuyos integrantes se sienten orgullosos de que papá o mamá sean maestros, porque tienen el respeto y reconocimiento de la sociedad.

Vaya pues un amoroso abrazo para nuestras maestras y maestras, pero además una palabra de aliento para seguir son su diaria labor, no solo de trabajo, sino también de esfuerzo para continuar su preparación.

Tienen enfrente el reto de la modernidad, de la cibernética que obliga a transformar el lenguaje, para hacerse entender con las nuevas generaciones que con la tecnología en la mano vienen empujando fuerte, por todo esto, les deseamos muchas felicidades en su día queridos maestros.

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