Seguridad, asunto de todos…

Escribe JAVIER CONDE GUTIÉRREZ

No es buen síntoma enterarse a través de la prensa que la delincuencia organizada comienza a sentar sur reales en Tlaxcala, y quizás cuando la autoridad diga que no existe este fenómeno en la entidad, sólo basta decir que cuando dos o más sujetos hacen fechorías este fenómeno es real.

Aclaramos, Tlaxcala no padece la situación de otros lugares de México, pero sí llama poderosamente la atención que casi todos los días nos enteremos del robo de vehículos, así como de casas habitación y desde luego, de otros ilícitos como secuestros, extorsiones, homicidios, que sin duda laceran a la sociedad.

En este orden, que el gobernador Mariano González Zarur, mantenga la mano firme para lograr que la entidad, siga siendo segura a pesar de la influencia que tiene de Puebla, Hidalgo, Veracruz, Estado de México y del Distrito Federal.

Y es que también llama poderosamente la atención de que en Santa Anita Huiloac, comunidad de Apizaco sean los propios ciudadanos que hayan lanzado una advertencia a los delincuentes, lo que deja entrever un vacío de la autoridad municipal para atender este fenómeno social.

Tales focos nos deben indicar que la sociedad está harta de la pasividad de la autoridad o quizás de la complicidad de algunos efectivos policiacos con este tipo de bandas que no les importa afectar el patrimonio de una familia.

Así que es mejor que sean las propias autoridades quienes pongan orden dentro de las filas policiacas y observen qué ha fallado, y si efectivamente, un mando único podrá combatir a fondo este mal que aqueja a la ciudadanía.

Estamos a tiempo de que Tlaxcala, sea uno de los estados más pacíficos del país y esa tarea le corresponde a la autoridad y a la sociedad misma porque de lo contrario un cáncer, extremadamente peligroso podría tupirnos.

En términos generales, este fenómeno no es reciente en la entidad, pero es que los gobernantes anteriores -dicen las lenguas de doble filo- dejaron que este padecimiento fluyera. ¿Usted qué opina?…

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