LXII Legislatura: productiva pero insuficiente/ Sen. Adriana Dávila

Concluyó el trabajo ordinario de la LXII Legislatura en el Senado de la República y por ello es necesario realizar un balance sobre los avances y pendientes que tenemos en materia legislativa.

Estoy orgullosa de haber sido parte de esta Legislatura del Senado de la República, en la que tuve oportunidad de coincidir con Senadoras y Senadores de diversas opciones políticas y de la que obtuvimos experiencia legislativa, conocimiento jurídico y capacidad democrática, lo cual me ha enriquecido como ser humano.

Es oportuno resaltar también la disponibilidad de los distintos Grupos Parlamentarios para analizar, debatir y someter a consideración del Pleno diversos temas que fructificaron en importantes reformas estructurales, muchas de ellas de impacto constitucional que traerán beneficios económicos y sociales.

He señalado en diversos foros y espacios que gran parte de esas reformas fueron negadas años atrás por los mismos actores políticos que ahora hacen alarde de su aprobación; por lo menos eso se escucha en sus campañas políticas, como si fuera posible negar la historia.

Es normal, como integrante del cuerpo legislativo de Acción Nacional, que la visión de problemas y posibilidades de respuesta sean distintas a las de otros parlamentarios que no necesariamente concuerdan con nuestra doctrina humanista, pero que inmersos en procesos democráticos, aceptan el debate para discutir y posteriormente votar.

Al margen de la fría numeralia, todas las reformas legales aprobadas en el Senado de la República, sin duda, son producto de un largo e intenso trabajo legislativo para construir acuerdos de beneficio común. Muchas, variadas e importantes modificaciones legales deberán ser instrumentadas y ejecutadas desde los tres órdenes de gobierno.

Sin embargo, las y los mexicanos no contamos con un mecanismo de seguimiento y evaluación de las mismas. Muchos se preguntan cómo se evalúa el trabajo legislativo, ¿por el número de iniciativas aprobadas en el Congreso mexicano?

Con un piso básico de responsabilidad debe existir un reconocimiento del trabajo realizado, pero bajo ninguna circunstancia se puede presumir con aire triunfalista y carente de sentido de la autocrítica.

Es innegable la mala opinión que tienen las y los ciudadanos de los legisladores, así como el descrédito de la clase política, quizás por falta de conocimiento, quizás porque hay cosas que deben ajustarse, como sería la reducción de los periodos de receso.

Para cambiar esa percepción es necesario trabajar en canales de difusión del trabajo legislativo sí, pero también en la palpable eficacia de los resultados, es decir, en servicios públicos de calidad, en beneficio económico de los bolsillos familiares y en la protección y seguridad de las personas y su patrimonio, todo ello, derivado de modificaciones al marco legal vigente.

Hay avances en términos de letras, pero existe insuficiencia en las acciones concretas. Me explico: existe hoy una reforma en materia educativa que en Guerrero, Michoacán y Oaxaca (por causas y razones diversas) no se ha logrado concretar y por lo tanto, no es visible ni la aplicación ni la mejora para estudiantes y maestros. Es un hecho que los salones de clases deben contar con un cuerpo docente preparado y dispuesto a enseñar a niñas, jóvenes y adolescentes que demandan conocimientos.

Es importante que los maestros impartan clases, pero también que las autoridades locales no sean omisas en la aplicación de las normas que, por desgracia, las más de las veces obedecen al lucro electoral.

Contamos con una reforma en materia de telecomunicaciones que, a pesar de los procesos de licitación, no permite tener al aire la cuarta cadena de televisión nacional, con lo cual mejorarían contenidos y se contaría con alternativas frescas para una población de más de 110 millones de mexicanas y mexicanos.

Esta Legislatura se ha caracterizado por trabajar e impulsar diversas propuestas relacionadas con garantía, procuración y respeto de los Derechos Humanos de todos los habitantes del territorio nacional, que requieren de visiones integrales para atender y dar respuesta a las inquietudes, quejas y violaciones en la materia.

Confeccionar parches legislativos no es lo óptimo para la sociedad en su conjunto. Muchos consideran que esta Legislatura es histórica por su productividad. Ya el Poder Legislativo ha puesto las bases para que el Ejecutivo cumpla con lo que se comprometió y dé resultados a los ciudadanos.

Por ello, debe impulsar mecanismos que evalúen y garanticen seguimiento a lo realizado, para hacer más eficiente el desempeño legislativo. Debemos contribuir a que los resultados no sean parte de cifras, sino de acciones concretas que beneficien a la sociedad.

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