¿Las víctimas Sánchez Anaya?…

Ver para creer

La doble moral del candidato a diputado federal por el distrito I del partido Movimiento de Regeneración Nacional, Alfonso Sánchez Anaya, obliga a rememorar lo que sucedió cuando fue gobernador del estado, y que sin duda muchos ciudadanos víctimas de las propias circunstancias siempre recordarán.

Y es que en dicha administración hubo claroscuros, más oscuros que claros porque sencillamente varios ciudadanos fueron objeto de una persecución política, que desencadenó desconfianza sobre todo en la forma de impartir justicia.

El libro de los recuerdos señala que en dicho sexenio fue donde más florecieron los secuestros, hasta donde la memoria nos dice se cometieron más de veintiséis, que generaron demasiada polémica porque en algunos de ellos, sencillamente se detuvieron a “chivos expiatorios”.

Precisamente, una de esas víctimas ha intentado limpiar su imagen y por ello, ha emprendido una acción legal y civil para que sea restituido del daño moral que le provocó lo anterior; Eduardo Medel Quiroz, exprocurador General de Justicia del Estado, es quien lucha en los tribunales por no pagar este supuesto exceso.

Un aspecto más, que se le ha cuestionado al propio Sánchez Anaya, fue la contratación de Edgardo Bayardo del Villar, quien fue ejecutado hace unos cinco años, por su supuesta relación con el crimen organizado cerca de una cafetería en la zona de Polanco, en el Distrito Federal.

Como se recordará tal personaje se desarrolló como subprocurador general de Justicia y cuyos antecedentes se han ventilado por autoridades federales sobre un pasado dudoso y que nos obliga a pensar ¿En su encargo como funcionario en verdad le sirvió a Tlaxcala? ¿Por qué lo contrató el entonces mandatario estatal?…

Una víctima más del sexenio de Sánchez Anaya fue la ahora candidata a la diputación federal por el primer distrito por el partido Encuentro Social, Ivonne Armenta Cervantes quien obtuvo su libertad, luego de que fue acusada supuestamente de un homicidio en contra de su esposo.

La mujer quien se ha desarrollado en el tema de la labor social, comprobó que en la época de Eduardo Medel y Edgar Bayardo, se cometieron excesos en el desarrollo de tal juicio, por lo que el juez correspondiente decidió liberarla ante una injusticia cometida por la PGJE.

Otro exceso que jamás olvidarán son las normalistas de la escuela “Benito Juárez” de Panotla quienes fueron reprendidas -a punta de toletes y gases pimienta- con la fuerza pública cuando se manifestaban frente a las oficinas de la Unidad de Servicios Educativos del Estado (USET).

En esos años, las estudiantes sólo pugnaban por mejores condiciones para su internado, por lo que los granaderos detuvieron arriba de 20 alumnos, con el uso de la violencia, aspecto que hasta hoy en día recuerdan las alumnas en sus marchas.

Una víctima más fue el pueblo en general quien jamás supo dónde quedaron más de 18 millones de pesos, que supuestamente se destinaron para el certamen “Nuestra Belleza México 2000”. Fue un perredista, Cristóbal Luna Luna quien evidenció dicho exceso en la máxima tribuna del estado.

Mediante argucias, el gobierno de Alfonso Sánchez Anaya, intentó justificar un contrato millonario con la empresa Televisa, sin embargo, aún nos seguimos preguntando si el ahora candidato por Morena -aquel que pregona un cambio estructural en México- ya perdió la memoria.

Incluso, los propios medios de comunicación -de ese entonces- fueron víctimas de la imposición de un supuesto decálogo de la ignominia que intentó ejecutar dentro de su administración a fin de controlar la información oficial, pero con una clara agresión al ejercicio periodístico.

La lista de víctimas es muy larga, pero lo cierto es que Sánchez Anaya comulga con una doble bandera: ahora, resulta que todo lo que ha hecho el PRI a lo largo de su historia está mal cuando en realidad es la cuna que lo vio nacer.

También resulta que aquel político que se amamantó en el PRI, y que gobernó con el PRD, ahora pretende cuestionar el sistema político cuando en realidad no supo cómo sobrellevar una alianza opositora con otros partidos, aspecto que Héctor Ortiz Ortiz y Mariano González Zarur, han hecho.

Por ello, es criticable que el militante de Morena, pretenda dictar un discurso en el que promueva grandes transformaciones cuando en realidad, hizo muy poco para lograr que Tlaxcala no cayera en el terreno del desempleo, del abandono social; las propias cifras hablan de lo anterior.

El originario de Apizaco habla de que es importante combatir el monopolio en México, sin embargo, el pueblo de Tlaxcala padeció esta accedió cuando un hijo de él inventó una empresa para distribuir en todas las dependencias estatales “Agua Marina”. Por tal acción fue criticado pero jamás promulgó con el espíritu noble de la transparencia.

Además, los tlaxcaltecas fuimos víctimas del capricho de Sánchez Anaya, sólo por el hecho de complacer a su esposa María del Carmen Ramírez García, quien buscó la gubernatura del estado, y que fue el propio pueblo quien castigó tal hecho considerado como antidemocrático.

Finalmente, Alfonso Sánchez ha emprendido una campaña para buscar un escaño nuevamente en San Lázaro, empero, es importante decir si dicho personaje político no tiene memoria o bien -como todo buen político- ya la perdió. ¿Acaso las víctimas de las circunstancias votarían por él?… ¡Razone su voto!…

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