La Conago, el otro poder…

Escribe JAVIER CONDE GUTIÉRREZ

¿El contrapeso?… Desde la creación de la extinta Asociación Nacional de Gobernadores (Anago) que impulsó Andrés Manuel López Obrador con la complicidad del exgobernador del estado, Alfonso Sánchez Anaya quedaba claro que los mandatarios de todo el país, estaban sedientos de poder.

Posteriormente, surgió la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), donde se abrió una puerta real para que los titulares del Ejecutivo, se congregaran y dejaran a un lado las pugnas políticas y ejercieran presión hacia el gobierno federal, para lograr beneficios de tipo social.

La idea de crear la Conago ha sido positiva para los ciudadanos porque sencillamente ha sido un foro donde se discuten ideas entre gobernantes, pero sobre todo ha sido una escapatoria para transitar en el terreno de la democracia, aspecto que está moribundo en México.

Sin embargo, Mariano González Zarur, como presidente de la Conago no ha sido el único tlaxcalteca que ha pedido al Senado de la República, que la Conago se eleve a rango constitucional, pues basta rememorar que hace diez años, la exlegisladora Minerva Hernández Ramos, lo hizo.

En ese entonces, Hernández Ramos pedía que se adicionara un penúltimo párrafo al artículo 26 de la Constitución Federal para dar participación a la propia Conago. La propuesta fue leída en el pleno por el entonces legislador, Rafael García Tinajero.

Dentro de su exposición de motivos la tlaxcalteca señalaba que el federalismo mexicano ha significado una alternativa de cambio gradual, para que la sociedad mexicana se reacomode, sin violentar los principios institucionales, manteniendo la articulación de las entidades federativas.

Y desde luego para mantener la conducción del país, hacia un modelo de desarrollo, basado principalmente, en la compensación entre regiones con recursos y posibilidades hacia las regiones con pocos o nulos recursos.

En dicha iniciativa la tlaxcalteca que ahora nuevamente regresará a la Cámara de Diputados Federal a través del PAN, precisaba que a pesar de que el siglo pasado se caracterizó por un fuerte centralismo.

“Y que determinó que la Federación monopolizara los ingresos públicos más importantes, en los últimos, con la democratización del país, la lucha por el fortalecimiento del federalismo ha tomado dimensiones importantes y que de ahí surgiera la idea de crear la Anago”.

Citaba que en la misma se encontraban los unidos los gobernadores de baja California Sur, Michoacán, Zacatecas, Tlaxcala y el jefe de gobierno del Distrito Federal -todos ellos de extracción perredista-, bajo la idea de revisar las políticas del Ejecutivo Federal.

Lo anterior, a las reducciones en las participaciones federales de los estados y de la propia capital del país, así como respecto de los fondos de aportaciones federales señaladas por la Ley de Coordinación Fiscal.

En su misma iniciativa expresaba que el 13 de julio de 2002, se creó la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), en un inicio por 16 mandatarios del PRI y cuatro del PRD, con la clara idea de cambiar los términos del Pacto Federal y el Sistema Nacional de Coordinación Fiscal.

“Y surge como un espacio de interlocución en la transformación de la relación federación-estados, una alternativa para la discusión y negociación en la búsqueda de soluciones a través de la articulación efectiva de políticas locales y federales, con la participación plural de estados”.

Minerva Hernández, precisaba que la Conago se ha convertido en un contrapeso de suma importancia para el Ejecutivo Federal, razón por la cual, en la construcción de un nuevo sistema federal, es ineludible impulsar una profunda redistribución de autoridad.

Por ello, consideraba importante adicionar al artículo 26 de la Carta Magna, un penúltimo párrafo para que “en la planeación nacional del desarrollo, se reconoce a la Conago como el espacio institucional permanente de vinculación, consulta, deliberación, diálogo y concertación de los estados y el Distrito Federal con el Ejecutivo Federal”.

Lo anterior, “con el propósito de atender las necesidades colectivas, así como estimular, equilibrar y armonizar el crecimiento económico”. Sin embargo, la coyuntura política evitó que la misma iniciativa se frenara en el Cámara Baja.

Bajo este escenario, lograron los interesados bajar más recursos para los estados como fueron excedentes por la venta del petróleo, así como otros a través de programas federales.

Ahora, el actual gobernador del estado, Mariano González Zarur, presenta a la Cámara de Senadores dicha iniciativa, con el objeto de buscar los causes políticos y legales y así poder darle rango constitucional a la Conago.

Según, el mandatario tlaxcalteca expone que el objetivo es otorgarle personalidad jurídica a la Conago, al elevarla a rango constitucional, incorporando un segundo párrafo al Artículo 120 Constitucional.

Esto para que formalmente la Conago se pueda instituir como un órgano de consulta, a efecto de fortalecer e impulsar el federalismo cooperativo. Sin embargo, queda abierta la pregunta ¿qué tanto poder tendría dicha conferencia frente al Ejecutivo, Legislativo y Judicial?…

Y es que el mismo gobernador del Estado de México Eruviel Ávila, niega la misma Conago no pretende ser el contrapeso de los otros poderes, sin embargo, la misma conferencia ha trabajado en forma sigilosa para tomar poder político en el país.

Por ello, es importante que el Congreso de la Unión, analice dicha propuesta porque sencillamente la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) podría representar un verdadero peso político en el país.

Ojalá, la misma no se convierta en rehén de intereses políticos, ya que hasta hoy ha sido un verdadero foro donde confluyen las ideas hacia el fortalecimiento de un verdadero federalismo en el país, aunque claro tomarse la fotografía sirve para demostrar el músculo de los gobernadores.

En términos generales, la propuesta de Minerva Hernández y ahora de Marian González Zarur, en su carácter de la Conago tuvo y tiene un buen propósito; sin embargo, todo dependerá de los vientos políticos-electorales que ondeen en el Congreso de la Unión.

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