Con flores blancas y recuerdos despiden a Omar Naylor Hernández

En una misa discreta de cuerpo presente, familiares, amigos y vecinos despidieron -en su última morada- al joven Omar Naylor Hernández quien perdió la vida al ser arrastrado por una corriente de agua en la comunidad de Chachapa, perteneciente al municipio de Amozoc, Puebla.

Lo cierto, es que los familiares cambiaron en primer lugar la hora de la misa de cuerpo presente. En un primer momento habían informado que sería a las 10:00 horas y posteriormente, un letrero en la puerta de su zaguán de madera antigua informaron que sería a las 09:00 horas.

Algunas personas que asistieron al funeral afirmaron que el cuerpo de Omar Naylor salió del domicilio, ubicado en la calle Abasolo Norte -sin número- de Huamantla, en una carroza color gris de la empresa Funerales López del municipio de Lara Grajales, Puebla con rumbo a la iglesia de Nuestra Señora de la Caridad.

El presbítero que ofreció la misa de cuerpo presente a Omar Naylor quien murió en las pasadas horas destacó -según algunos asistentes- la calidad humana que siempre mostró el originario de Huamantla dentro de su comunidad.

Como se recordará el profesionista de 24 años de edad, perdió la vida, después de bajar de un taxi que quedó varado en medio de una tromba que ocasionó una inundación en el Distribuidor D9 del periférico, a la altura de Chachapa y fue encontrado su cuerpo a 500 metros de ese fatídico lugar.

En las redes sociales, amigos de la familia de Omar Naylor dieron el pésame a sus tíos y hermanos. En cada una de las expresiones hubo palabras y letras de aliento puro.

Por ejemplo, en Facebook, uno de sus familiares de nombre Alejandro Tamayo Hernández, expresó que después de la misa de cuerpo presente sólo acudirían su madre y hermanos -a una funeraria del estado de Puebla-, donde cremarían el cuerpo. Y así fue.

El mismo Alejandro escribió en su muro “agradezco a mis amigos las oraciones que realizaron para mi tío, hermano, amigo. Omar Naylor fuiste hermano y compañero de bellos y grandes momentos desde la infancia. Descanse en paz”.

Este reportero intentó dialogar con los familiares del occiso, empero, ninguno de ellos estaba en su hogar y solamente una mujer informó que todos ellos habían acudido a la cremación del huamantleco, mientras que en las paredes de aquella vieja casona habían sinnúmero de blancas flores.

Mientras que en aquel zaguán color café y demasiado antiguo yacía un enorme moño blanco, en señal de duelo y en la misma calle un grupo de mujeres vestidas de negro murmuraba en medio del trajín de un día gris, demasiado gris. El viento, un tanto gélido bailaba apacible con el silencio.

Y lo que es el destino, en una de las pocas fotografías que tiene Omar en su cuenta en el Facebook fue justamente la que se tomó -lleno de vitalidad- hace un año al lado de mascota, un perro color blanco, de raza Bull terrier, con mirada profunda.

Y justamente hoy la Catrina, aquella imagen tétrica de huesos mondos, que siempre trama un juego siniestro le jugó a Omar una broma macabra.

En su misma cuenta el joven de Huamantla, que hoy descansa en paz tiene una rara imagen surrealista y lúgubre con dos figuras humanas aterradoras -de un hombre y una mujer- que dice: “Hasta que la muerte nos separe… y nos vuelva a unir”. Vaya ironía.

* Información JAVIER CONDE

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