Cae presunto asesino de médico

En respuesta a las líneas de acción prevista por el Gobierno Estatal a fin de garantizar la seguridad de las personas y alcanzar una convivencia pacífica y estable de la sociedad, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) a través de las pesquisas de la Policía de Investigación, esclareció el homicidio de un médico, cuyo cuerpo fue hallado con heridas por arma punzo cortante y calcinado en el municipio de Hueyotlipan en 2011.

El antecedente de esta acción de inteligencia se remite al 3 de marzo de 2011, cuando el equipo de investigación de la PGJE realizó el levantamiento del cuerpo de una persona del sexo masculino, que fue hallado calcinado en terrenos de labor ubicados en la población de San Simeón Xipetzinco, municipio de Hueyotlipan. 

Las primeras pesquisas arrojaron como causa de muerte choque hipovolémico secundario a múltiples heridas por arma corto contusa en cuello cara interior. Asimismo, el cuerpo fue identificado por familiares de quien en vida respondió al nombre de Miguel Escanero Figueroa, médico de profesión, especialista en Angiología, cirujano vascular  y que al morir contaba con 56 años de edad.  

Días después, un colega y socio del finado que se identificó como Javier Benítez Sosa, acudió ante el Agente del Ministerio Público, donde rindió su declaración en relación a la muerte del hoy occiso, en virtud de que fue la última persona que lo vio con vida; además, de que compartían un consultorio médico ubicado en el bulevar Ocotlán, municipio de Tlaxcala.

Sin embargo, durante el testimonio de Benítez Sosa, los expertos de la dependencia encargada de procurar justicia detectaron varias contradicciones y falsedades en sus argumentos, por lo que establecieron diferentes líneas de investigación que los condujeron a conocer que el colega y socio era el principal sospechoso del homicidio. 

Por lo anterior, y gracias a las minuciosas pesquisas a cargo de los detectives, el Agente del Ministerio Público Especializado en la Investigación de Homicidios Dolosos, obsequió la orden de comparecencia en contra de Javier Benítez Sosa, la cual fue cumplimentada por los policías de investigación el 19 de marzo del año en curso. 

Una vez constituido en la PGJE, Benítez Sosa reconoció que los hechos que narró inicialmente en su declaración de 2011 no son verdad, ya que confesó que él fue quien mató a Miguel Escanero Figueroa.

En su declaración, explicó que el día de los hechos comenzó a ingerir bebidas embriagantes en su consultorio médico en compañía de su colega, para posteriormente acudir a la población de San Tadeo Huiloapan, municipio de Panotla, a bordo de la camioneta del hoy occiso. 

Durante el trayecto, se detuvieron a miccionar en un paraje de la comunidad; en ese momento y derivado del estado de ebriedad en el que se encontraban, ambos protagonizaron una discusión, ya que el difunto le exigió el dinero que invirtió para la remodelación y ampliación del consultorio, en virtud de que el efectivo se lo daría a su novia.

Asimismo, el hoy occiso amenazó a su colega con golpearlo y matarlo si no le regresaba la inversión; de esta manera, Benítez Sosa al verse agredido tomó un bisturí que llevaba en la camioneta y lesionó a su socio en el cuello, provocándole la muerte. 

 Tras el homicidio, el probable responsable llevó el cuerpo a terrenos de labor ubicados en San Simeón Xipetzinco, municipio de Hueyotlipan, donde le prendió fuego, a fin de que no localizaron y reconocieran el cadáver; además, abandonó la unidad del hoy occiso en el municipio de Ixtamatitlán, estado de Puebla. 

Estas acciones se sustentan en las líneas de acción previstas en el Plan Estatal de Desarrollo 2011-2016, que establece que, para sustentar el desarrollo del Estado, es preciso dar prioridad a la vigencia plena del Estado de Derecho, como condición necesaria para garantizar la seguridad de las personas y alcanzar una convivencia pacífica y estable de la sociedad.

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