Opinión: La crisis que se debe evitar/ Senadora Adriana Dávila 

Mucho trabajo se ha desarrollado durante varios años para que México avance en el terreno democrático: se logró la equidad entre géneros en las contiendas electorales; se impulsaron Organismos Públicos Locales para la conducción de los procesos electorales en las entidades federativas; se avanzó en el control (uso y destino) de los recursos asignados a los partidos políticos, se activaron mecanismos para inhibir el lucrode la pobreza y marginación a favor de una bandera política, entre otros aspectos.

También se cuidó la elección de las y los Consejeros Electorales que conformarían el órgano rector y garante de la certeza, igualdad, equidad, imparcialidad, legalidad y  objetividad en materia electoral. Largo proceso legislativo de selección para lograrconsenso entre los institutos políticos y llegar a los acuerdos con respecto a las personas idóneas que garantizarían los procesos electorales, en particular el del próximo 7 de junio, por su ética, responsabilidad y profesionalismo.

En la sesión del Consejo General del pasado 18 de febrero, siete fuerzas políticas de oposició(PAN, PRD, PT, MC, MORENA, PES y PH) ahí representadas, decidieron levantarse de la mesa, por el nivel dedeterioro institucional y la falta de imparcialidad en la toma de decisiones que favorecen al PRI y su aliado minoritario.  Es lamentable.  

El problema de fondo radica en que la credibilidad del máximo órgano ya estácuestionada, porque una gran parte de los acuerdos tomados hasta el momento, tienden a favorecer los espacios del tricolor y sus aliados.  Nada es casualidad.   

No es posible la negativa de discusión a puntos tan relevantes para la equidad, como son la revisión de programas sociales para evitar el lucro electoral, imparcialidad y propaganda gubernamental. Puntos que fueron pospuestos para la siguiente sesión.  

Este hecho desató la inconformidad de los partidos arriba mencionados. Esto no representa un berrinche, sino una legítima forma de manifestar a la autoridad que no se está de acuerdo con las “decisiones democráticas” -tomadas por la mayoría de sus miembros-, ante evidentes y reiterados actos favorables para el tricolor y su aliado verde.  Autoridad intolerante para dialogar, sorda para escuchar argumentos, autoritaria para imponer decisiones.  Preocupante.

El asunto va más allá de un simple impacto mediático o minimización de la causas, como quieren hacer ver algunos Consejeros Electorales o actores de la clase política, con estériles llamados a “confiar” en las autoridades electorales, cuando se determina exculpar al PRI del caso Monex y se permite que el Partido Verde viole la ley, con propaganda engañosa que probablemente dará votos para subsistir electoralmente. 

La confianza en la institución debe construirse con hechos, con independencia en las decisiones y con un intachable desempeño profesional, porque no favorecerá a ningún contendiente, sólo velarápor el estricto cumplimiento legal, sin simulaciones.

Tanto tiempo, recursos humanos, económicos y técnicos invertidos en la institución responsable de las elecciones, para que la propia autoridad -con sus actuaciones- proporcione elementos de duda, parcialidad y sesgo a favor del Partido en el Gobierno.

Desde hace varios años, las instituciones públicas carecen de credibilidad ante los ciudadanos. Han estado marcadas por el descrédito y desconfianza que poco abonan con hechos y acciones a limpiar la imagen de corrupción, impunidad y favoritismo que las descalifican.

El Instituto Nacional Electora (INE), otrora IFE, debe -por la salud de la República-, resolver las diferencias con los distintos actores políticos de oposición y trabajar con estricto apego al marco normativo, sin favorecer a nadie.  Toca al gobierno y su partido ser respetuoso de las decisiones de sus integrantes.  

La crisis de la autoridad electoral es la crisis que se debe evitar.  El INE debe poner manos a la obra para recuperar la confianza perdida.

 

 

 

 

RECUENTOS DEL PROCESO ELECTORAL DEL PAN

Mi reconocimiento a los militantes del Partido Acción Nacional en Tlaxcala que de manera entusiasta, decidieron participar en el proceso interno para seleccionar a mujeres y hombres que encabezarán las fórmulas blanquiazules para las elecciones federales de junio próximo.  

Ahora tenemos que prepararnos para las campañas electorales.  No lo duden, para cambiar el panorama de Tlaxcala y del país, todos tenemos que informarnos y participar activamente.  Nadie sobra y cada uno tiene algo que aportar para construir el porvenir posible. Felicidades.

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