22 enero, 2015
Ver para creer…
¿En manos de quién estamos?… Simplemente, es preocupante que la sociedad tlaxcalteca conozca que el segundo de a bordo del comisionado Estatal de Seguridad, Orlando May Zaragoza Ayala, haya sido detenido por la policía investigadora por estar supuestamente relacionado en el delito de secuestro.
Lo anterior, deja entrever que los tlaxcaltecas estábamos durmiendo con el enemigo y que con toda la desfachatez haya operado desde una institución encargada de velar por la seguridad de una sociedad que vive una aparente tranquilidad.
Y es que lo sucedido, la tarde-noche de este miércoles frente a las instalaciones de la delegación de la CES en San Pablo Apetatitlán, obliga a pensar que el impacto será demasiado negativo para el gobierno de Mariano González Zarur.
No obstante, es necesario reconocer la valentía de la procuradora General de Justicia del Estado, Alicia Fragoso Sánchez, para enfrentar –minutos después de lo sucedido- a los medios de comunicación y a la sociedad, para decir la verdad.
Con esta premisa, creemos que habrá una profunda revisión a la policía estatal, que ha actuado de escándalo tras escándalo y sencillamente los ciudadanos se preguntan ¿En manos de quién estamos? ¿Acaso Orlando May Zaragoza es ingenuo?…
Tan soló buscar el nombre de Jorge López Pérez, quien era director de la Policía Estatal Acretitable, en los exploradores de internet nos lleva a saber su historial policiaco, no abundaremos más, porque preferimos que usted se documente.
Ahora bien, el secretario de gobierno, Ernesto Ordóñez Carrera, admitió que los exámenes de control y confianza, no precisamente garantizan la palabra confianza; por ello, consideramos que en dicho caso deberán rodar cabezas, como se dice popularmente.
Si el gobernador del estado, Mariano González Zarur, no hace caso a lo que ocurrió ayer entenderemos que será flexible ante el imperio de la ley, pero los secuestros exprés que supuestamente cometió Jorge López, en Apizaco y Huamantla, obligan a pensar ¿Cuántos policías más podrían estar involucrados?…
El hecho, es que los detractores políticos del mandatario estatal, utilizarán dicha noticia para ser escarnio, en medio de un proceso electoral.
Un recuerdo…
La detención del jefe policiaco Jorge López, nos obliga a recordar el sexenio de Alfonso Sánchez Anaya, cuando los secuestros abundaron en Tlaxcala, pero aún más a Edgardo Bayardo del Villar, quien fungió como subprocurador General de Justicia del Estado.
Resultó que dicho personaje estaba ligado al hampa -del primer nivel- y terminó por ser asesinado a balazos en la capital del país, cuando era testigo protegido de la Drug Enforcement Administration (DEA) en los Estados Unidos.