Podrían fincarle responsabilidad maestro del Cecyte

26 diciembre, 2014

A punto de enfrentar fuertes denuncias, es la situación latente y que está pendiente a resolverse en próximas fechas, en contra de un docente y del director del Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos (CECyTE) número 4 en Sanctorum, ante su presunta falta de responsabilidad y negligencia en el manejo del accidente en el que un estudiante perdió uno de los dedos de una de sus extremidades superiores.

Debido a que el caso ha sido manejado con extremo sigilo, apenas se supo que hace unas semanas, un joven estudiante del tercer semestre del CECyTE en Sanctorum, quien al estar manipulando equipo mecánico en el taller de “máquinas y herramientas”, dramáticamente perdió el dedo medio de una de sus manos, lo que fue hecho de conocimiento del maestro ‘Beto’ y posteriormente al director del plantel.

Quienes al tener la contingencia frente a ellos, después de atender medianamente al lesionado, lo llevaron a un nosocomio cercano para que fuese atendido de manera oportuna, dirigiéndose a la ciudad de Calpulalpan ubicada al poniente de la entidad, -olvidando para esto un pequeño detalle- el dedo que fue desprendido de una de las manos del estudiante continuaba atrapado en la máquina.

El cual después de darse cuenta de su torpeza, fue recuperado por los maestros después de varias horas, dejando con este mal manejo de la situación la imposibilidad de que el miembro fuese reinjertado en la mano que estaba presente, por los especialistas en los tiempos próximos desde que se registró el trágico accidente.

Ya con la tragedia en firme, los padres del infortunado y recién mutilado joven, exigieron una explicación y el resarcir satisfactoriamente la afectación, al director; pero más al maestro ‘Beto’ quien según versiones de algunos docentes, caracteriza por su extraña forma de trabajar y la acostumbre de cerrar “a piedra y lodo” el espacio en el que se registró la desgracia (taller).

Quienes de inicio, buscaron la intervención de Victorino Vergara Castillo el Director general de ese subsistema, que de manera inmediata se deslindo de lo ocurrido y dejo en el terreno de lo local, el porqué no se acudió con la falange y el accidentado a la capital del estado en busca de atención especializada y el porqué no se cuenta con protocolos establecidos para atender este tipo de contingencias, dejando la responsabilidad a los maestros en comento.

A lo que, los familiares ya han puesto sobre la mesa la exigencia de una cantidad de dinero consistente de varios ceros y lo que esta siendo analizado por los docentes, para lo cual se ha tenido que acudir al apoyo de los demás docentes, quienes en teoría tendrían que aportar una cantidad de dinero de sus propios bolsillos, lo que consideraron no es oportuno, ya que no están dispuestos a “cargar” con problemas originados por una sola persona.

Esto al tiempo de revelar, algunas malas actitudes en la forma de trabajar del responsable del taller de máquinas y herramientas, así como el que la dirección no haya enfrentado de manera oportuna la contingencia, y sobretodo cuestionando que pasa entonces con el seguro con que cuentan todos y cada uno de los asistentes a esa institución.

En tanto los días transcurren y poco a poco se acerca la fecha fatal del siete de enero, que es el día en que las partes en conflicto deberán reunirse de nueva cuenta para continuar con las negociaciones, donde se espera los presuntos responsables de negligencia, entreguen 300 mil pesos a los padres del menor afectado.

Donde no se debe olvidar que, este subsistema durante el año que está por concluir se registró hasta donde se sabe, al menos otra situación de inseguridad para los educandos, esto en el plantel de Ahuashuatepec en Tzompanteoec, donde se registró una ligera explosión que pudo exponer la integridad de los estudiantes a una situación radiactiva, donde por cierto la tónica fue también, el silencio y la intentona de atender el caso sigilosamente.

* Información SERGIO ESPINOZA

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